A estas alturas del campeonato, supongo que sabrás que la MPAA es la asociación estadounidense de la industria cinematográfica, una de las principales enemigas, junto a la RIAA (lo mismo, pero en el mercado musical) de la cultura libre en ese país y en conceptos y prácticas muy similar a la SGAE. Pues bien, ésta es la historia de Shawn Hogan, un millonario desarrollador de software de 30 años y su lucha contra la susodicha MPAA.

– En noviembre del pasado año, Shawn recibió una llamada inquietante: una abogado de la MPAA le comunicaba una demanda por descargarse ‘Meet the Fockers’ (‘Los padres de él’) a través de BitTorrent.

– Hogan no sólo niega la acusación, sino que le advierte que tiene esa película en DVD y que, por tanto, no necesita descargársela.

– El abogado hace oídos sordos e insiste en que ellos se conformarían con un arreglo por 2.500 dólares.

– Hogan los manda directamente a la m…

¿Y dónde radica el interés? Pues que por primera vez alguien se muestra dispuesto a gastar alrededor de 100.000 dólares en abogados para hacer frente a la MPAA y llevar el caso hasta sus últimas consecuencias, en particular a desentrañar aspectos siniestros de este tipo de demandas como si el método de espionaje y seguimiento de IP y datos personales de los usarios que llevan a cabo este tipo de sociedades se ajusta a la legalidad. Algo que hasta ahora no había sido posible porque este importante desembolso económico para bregar en los tribunales no está al alcance de cualquiera, con lo cual la mayor parte de las denuncias se resolvían en acuerdos gravosos para el usuario. Y el resto apenas si tenían para un buen abogado y aún menos para apelar.

La MPAA tampoco se corta un pelo y asegura “esperar con impaciencia dirimir esas diferencias en un tribunal de justicia”.

Nosotros también.

Aviso: este post es prácticamente una recreación traducida del original ‘Shawn Hogan, hero’ de Wired Magazine.

Vía: Digg

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