Joshua Wolf

El derecho a preservar las fuentes, uno de los pilares de la libertad de información, lleva tiempo en horas bajas en EEUU. Este derecho, reservado hasta ahora al periodismo ‘oficial’ viene siendo reclamado también por los bloggers como una prerrogativa del periodismo ciudadano y como garantía de una libertad constitucional que debe ir más allá del ámbito de los grandes medios de comunicación.

Acontecimientos recientes como el caso de ‘Apple contra la blogosfera’ han venido a darle la razón a esta última, pero en un sentido más bien inesperado: algunos jueces se han mostrado favorables a la consideración de los bloggers como periodistas, sujetos a los mismos derechos y deberes, pero ¡ah!, lo que cuestiona la Justicia es precisamente que la preservación de fuentes sea un derecho inalienable cuando se encuentra en juego la ‘seguridad nacional’ o el secreto industrial.

De este modo, baste recordar la encarcelación de Judith Miller, periodista de The New York Times, o el propio ‘affaire Apple’ para hacernos una idea de que el cerco a la libertad de información es una realidad algo más que inquietante en el denominado ‘país de la libertades’.

Ahora le toca el turno a Joshua Wolf, que en su calidad de periodista y blogger debiera disfrutar de ese derecho casi por partida doble. Bien, pues Wolf, de 24 años de edad, acaba de ser encarcelado tras negarse a declarar y revelar sus fuentes tras publicar en su blog un vídeo con las imágenes de una manifestación antiglobalización celebrada hace un año y que acabó con graves enfrentamientos entre policías y manifestantes:

“Joshua Wolf, periodista y autor del diario virtual The Revolution will be televised , fue arrestado el miércoles por desacato y encarcelado tras negarse a revelar sus fuentes. El blogger estará “confinado en un sitio apropiado hasta que acepte testificar o revelar las informaciones que le reclama desde febrero la justicia”, declaró el juez William Alsup. Legalmente, su encarcelación no puede exceder la duración de la investigación judicial, y en cualquier caso no podrá superar los 18 meses, precisó”.

Ante la desesperación, Liz Wolf-Spada, la madre de Wolf, ha tomado las riendas del blog para solicitar ayuda económica y dar testimonio de esta evidente trasgresión de los fundamentos de la libertad de prensa. Una trasgresión que ya motivó en su día la acción de algunos abogados en defensa de este derecho básico y que pide a gritos la movilización de todos los amantes de la libertad de expresión, prensa e información.

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Gracias, Toni.

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