La televisión comienza a perder la batalla de la cuota publicitaria frente a Internet. Así lo advierte hoy Gabriel Jaraba en Sociedad Red, aportando datos de Zenith Optimedia en los que queda de manifiesto que la audiencia media de los anuncios en televisión se sitúa en mínimos históricos (por debajo del 1% de GRP) frente al 2,67% de 1992, mientras que las previsiones de crecimiento de la publicidad en la Red es del 76% hasta 2008.

Pero quizá lo que más me ha llamado la atención es el siguiente párrafo, porque creo que describe bien a las claras uno de los principales errores de los ejecutivos que manejan los hilos de cadenas televisivas:

“La caída del impacto de los spots se debe a la aparición de nuevas cadenas de televisión y la fragmentación creciente de las audiencias, pero además, a la consolidación de los bloques de publicidad muy largos, mucho más largos que en cualquier otro país de nuestro entorno, lo que hace que la audiencia media de cada bloque disminuya”.

Y es que ciertamente son infumables esos bloques de 15, 20 o más minutos en medio de cualquier programa. La torpeza es tan evidente y la falta de respeto hacia la audiencia es tan palpable que no entiendo cómo no se ha corregido ya. Mayor desprecio al cliente es ya casi imposible. Pero ahí están los datos: en el pecado va la penitencia.

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