Alatriste

“La mejor forma que se me ocurre para definir Alatriste es esta: extras de una película que nunca existió. Estupenda la sombría ambientación; magníficos el diseño de producción de Benjamín Fernández y el vestuario de Francesca Sartori; excepcional la dirección de fotografía de Paco Femenia; convincente el tipo trágico creado por Viggo Mortensen (aunque ni el actor ni el director lo desarrollan dramáticamente, dejándolo convertido en una estupenda máscara o un interesante retrato viviente); acertado en su mezcla de arrogancia y patetismo el Quevedo de Juan Echanove y excepcional -por su inteligente unión de ironía y grandeza- el Conde Duque de Olivares creado (realmente creado) por Javier Cámara (lo mejor de la película, siendo sólo discretas el resto de las actuaciones, grotesca la de Blanca Portillo travestida de inquisidor y torpes las de Ariadna Gil y Elena Amaya: el elemento femenino sale poco airoso de la película) (…)”.

“(…) Pero estos elementos de evidente calidad flotan sobre el mar de torpeza narrativa y aburrimiento de la película como si fueran los valiosos restos dispersos de un naufragio. Sin lugar a dudas es el guión el escollo que ha provocado este hundimiento.

También algunas torpezas -como el asalto nocturno al barco o Rocroi- que demuestran que Agustín Díaz Yanes no está dotado para el cine espectacular; pero por encima de estos puntuales desfallecimientos está el carácter de suma de episodios mal cosidos y de fragmentos sin continuidad que los errores de guión provocan, pese a los heroicos esfuerzos por coserlos dándoles sentido de ese gran montador que es José Salcedo”.

Ya me estoy pensando lo de ir a verla.

Fuente: ‘Extras de una película que nunca existió’ (Carlos Colón-Diario de Sevilla)

Vía: Bicubic

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