Oiga, señor. ¿Por qué es tan aburrida la Historia?

Ja, ja, ja. No me hagas reir, Timmy. ¿Te puedo llamar Timmy? La Historia no tiene por qué ser aburrida, lo que pasa es que la herencia que nos dejó la educación franquista hace que mucha gente piense que la carrera de Historia se reduce a fechas y listas interminables de reyes, como la de los reyes godos. ¿Te puedes creer que prácticamente no he dado nada sobre esos señores que martirizaron a nuestros padres?
No me llamo Timmy señor, mi nombre es… ¡Oh, qué más da! Entonces, si no hay fechas ni listas de reyes, ¿qué se enseña en Historia?

Aunque te parezca mentira, Timmy, la mayoría de profesores se esfuerza en que comprendamos el contexto en el que se movieron los personajes históricos. Por ejemplo: nadie te pedirá en un examen que escribas los hechos y milagros de Carlos I, pero sí que expliques cómo se distribuía la propiedad de la tierra, o cómo estaba organizada la sociedad.

Ah, entiendo, ¡y que equivocado estaba! Ahora resulta que las fechas y los personajes históricos no sirven para nada y que…

Alto ahí, jovenzuelo. Je, je, je. Por supuesto que hay que saber fechas, pero sólo las más importantes. Un estudiante de Historia tiene que saber, casi por obligación, que la Revolución Francesa empezó en 1789, pero, en cambio, no se le puede exigir que sepa que Fernando III nació en Zamora en 1199 y murió en Sevilla en 1252. Bastará con que diga que dicho rey vivió en la primera mitad del siglo XIII. Respecto a los personajes históricos, en la práctica sólo se reducen a los más importantes y, créeme, no son tantos como parece.

Me ha quedado claro. Tengo un amigo que tiene otro amigo que está estudiando Historia que dice que muchas veces tiene que leerse manuales de 500 páginas o más.

Mi querido amigo Timmy, eso que acabas de decir adquiere visos de leyenda urbana. En casi todas las asignaturas nos recomiendan esos manuales, y es frecuente que los consultemos cuando tenemos alguna duda. Pero nadie se los lee enteros. Como mucho hacemos resúmenes de algunos capítulos si el profesor nos indica que tales temas hay que prepararlos con el manual. Para que te quede claro, Timmy, te diré que en la mayoría de casos se puede aprobar con los apuntes que tomas en clase. Eso sí, si quieres sacar una buena nota lo mejor es que amplíes tus conocimientos en la biblioteca. Je, je, je.

¿Desde cuándo somos amigos usted y yo? Veamos… También me han dicho que los profesores entran en el aula, dicen buenos días y empiezan a dictar apuntes a toda leche.

Afortunadamente para todos, las clases magistrales están desapareciendo de las carreras universitarias. En el caso concreto de Historia cada vez más profesores (incluso los señores catedráticos) optan por utilizar el Power Point o por dejarnos recursos en la red. Así las clases se hacen más amenas.

Vale, pero la carrera de Historia no tiene salidas profesionales y, como eso lo dice todo el mundo, tiene que ser verdad a la fuerza.

Ja, ja, ja. No creo que lo diga todo el mundo, Timmy, pero si tú lo dices… Mucha gente piensa que los estudiantes de Historia sólo podemos acabar de profesores de instituto o de universidad, pero lo cierto es que hay muchos más caminos. Estoy seguro que el concepto “Patrimonio Histórico” te sonará. ¿Sí? Pues eso, dicen, es el futuro de los licenciados en Historia. La sociedad está cada vez más implicada en proteger y conservar los vestigios del pasado y… ¡Oh! Creo que me voy por las ramas, Timmy. Un estudiante de Historia también puede ser archivero, bibliotecario, guía cultural… Incluso dicen que podríamos servir para recursos humanos, aunque no me lo creo mucho. ¡Ah, casi se me olvida! El mundo de la arqueología también es una salida muy demandada…

¡Qué bien, señor! Me gustaría ser arqueólogo como Indiana Jones y descubir tesoro ocultos, y luchar contra los nazis, y ligarme a muchas chicas guapas y…

Para el carro, Timmy. Creo que sufres el llamado “Síndrome de Indiana Jones”. Sí, no pongas esa cara y atiende: en los años 80, según me contó una profesora de Arqueología, se produjo en nuestro país un boom de estudiantes de Historia precisamente porque muchos se pensaban que podían emular al héroe interpretado por Harrison Ford. Al final supongo que se llevarían una decepción al descubrir que las excavaciones suelen ser bastante aburrida.

¡Pues vaya chasco que me he llevado, señor! Entonces, ¿para qué sirve la Historia? ¿Qué es la Historia? ¿Por qué tendría que matricularme en esa carrera y no en otra?

Haces demasiadas preguntas, briboncete. Como me he extendido demasiado, voy a contestarte a la última porque, en realidad, todavía no conozco una respuesta convincente y clara a las dos anteriores: sólo si te gusta la Historia debes estudiar Historia. De lo contrario puede resultar una carrera muy dura y aburrida. Una vez dentro, si de verdad te gusta lo que estás estudiando, te darás cuenta, con mayor o menor rapidez, que tu espíritu crítico se ha hecho más grande, que dudas de todo y que nunca estás conforme. Dejarás de decir, por ejemplo, que Hitler es un ser inhumano y empezarás a preguntarte cómo pudo llegar al poder, qué responsabilidad tuvo la sociedad alemana del momento, etc. Estudiar historia, en definitiva, te permite reservar un pequeño espacio de tu cerebro a todos los elementos que formaron el pasado. Dicen, y si no me lo invento yo, que el pasado condiciona nuestro futuro. Ignoro que hay de verdad en esa afirmación, pero no hay duda de que nosotros no existiríamos sin ese pasado.

Todo eso es muy bonito, señor, pero creo que prefiero estudiar Económicas para ser, el día de mañana, un empresario que gane muchos millones de euros.

Tú te lo pierdes, Timmy, tú te lo pierdes…

¡Qué no me llamo Timmy!

Share