Los profetas de la salud


por el 25/09/2006

en Mangas Verdes

“Estos caballeros y señoras desvergonzados que nos gobiernan han decidido hacernos felices queriendo tenernos sanos. Y la inmensa mayoría, a lo que parece, está dispuesta a seguirlos, o al menos, a no protestar de esta estafa. Primero, porque la felicidad no la deciden los gobiernos, o al menos, desde hace ya muchas décadas sólo las dictaduras mantienen la impostura de pretender hacer felices a sus esclavos. Y segundo, que para estar sanos la primera condición es trabajar menos y cobrar más; la salud está vinculada a la riqueza antes que a la voluntad. Pero además es que pretenden hacernos felices a golpe de decreto. Y en todo decreto hay una base negativa, lo que se prohíbe. Nadie propone decretos para hacernos más libres sino para ponernos barreras. ¿Prohibimos fumar para que los ciudadanos estén más sanos? Mentira, prohíben fumar por un puñado de razones que tienen poco que ver con la salud de los ciudadanos, porque si la primera preocupación fuera la salud ciudadana prohibirían otro montón de cosas, incluidos ellos mismos”.

El artículo de Gregorio Morán en La Vanguardia digital está reservado a suscriptores de pago, pero puedes leerlo íntegro en Barcepundit, que fue donde yo lo encontré.

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{ 3 comentarios }

Alkar septiembre 25, 2006 a las 23:23

Estoy harto de todos los que protestan por la ley antitabaco, sea por la ley en sí, sea porque no les gustan las prohibiciones por decreto. Desde que se aprobó la ley, puedo ir a ciertos (contados) restaurantes con la tranquilidad de que voy a comer a gusto, sin que un imbécil me plante un cigarro bajo la nariz sin preguntarme si me molesta.

De hecho, la ley es muy cobarde. Tan cobarde, que por una estúpida coletilla (esa que complementa lo de que los menores no pueden entrar en locales de fumadores “a menos que vayan acompañados por un adulto”), se están gastando una millonada en una campaña igualmente estúpida para que los niños no entren en locales de fumadores.

Si hubieran sido valientes y no hubieran puesto la coletilla, los locales se habrían enfrentado a un dilema realmente serio: o dejo entrar a las familias, o dejo fumar. Se habrían ahorrado el dinero de la campaña y muchas cafeterías más ahora serían de no fumadores. Con eso se habrían ahorrado la siguiente campaña, que seguro que irá de eso.

¿No fumador intolerante? No. Fuma si quieres, pero no en mis narices.

AxL septiembre 26, 2006 a las 10:29

Subscribo palabra por palabra lo comentado por Alkar. Saludos.

Morpheus septiembre 26, 2006 a las 15:18

Yo estoy de acuerdo con Alkar. Por mi como si se matan a base de heroína, mientras que a mi no me moleste….

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