
¿Somos reflejo de lo que nos rodea? ¿Pero, tanto? ¿Acabaremos evolucionando hacia gadgets humanos? ¿Nos transformaremos los internautas en un gigantesco monitor? Nada de eso, al menos por el momento… pero casi. La imagen promociona un nuevo artilugio de Toshiba para videojuegos que permite una visualización de 360 grados sobre una pantalla de 40 pulgadas. Máxima perspectiva de juego. El aspecto es siniestro, pero puede que la experiencia sea algo mejor.
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{ 8 comentarios }
NO JOSDAS PARECE MAS UNA BROMA ESTO…….
JA JA JA
TOCARA TENER UN CUELLO BIEN PODEROSO, PARA NO MORIR DESNUCADO…
ABRAZO VIRTUAL
Más que un complemente para un videojuego, parece una terapia de choque contra la tortícolis…
Espero que salga el mismo dispositivo para play station….cada día hay menos tiempo para trabajar, muy bueno!
La experiencia promete desde luego, pero ¿Cuánto pesa ese engendro, por el amor de Dios?
Me duele el cuello sólo de verlo
Sir Arthur Clarke en los apuntes del final de su Odisea 3061 (creo que se llamó así) ya explicaba el casco cerebral. Desde entonces he ido viendo acercarse ese momento.
¡Curioso!: requeriría un formateado previo… sospechoso ¿verdad?
Si alguna vez tengo un hijo y lo veo con eso puesto en la cabeza acabaré perdiendo toda la esperanza en la tecnología.
Ya se me hace frustrante ver a robots en pleno siglo XXI moviéndose peor que los de las películas futuristas de los 60 como para tener un Darth Vader en mi casa.
En fin, un saludo.
Como de costumbre en mí ni era Odisea 3061 ni gaitas
lo siento. Es ” 3001 Odisea Final ” donde aparece el casco cerebral (capítulo 6) que le implantan al protagonista Frank Poole.
El intento de justificación científica lo busca Arthur C. Clarke en “La inteligencia de las máquinas, y la Paradoja de Fermi” de Louis K. Scheffer (Quarterly Journal of the Royal Astronomical Society, más exactamente en el volumen nº 35, nº2, de junio de 1994, páginas 157-175.
No me digas que esta vez no he aportado datos a mis afirmaciones
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