Advertencia: En este post se pueden reflejar hechos que afecten a la sensibilidad de algún lector.

Sesión de Evaluación: Dícese de la reunión trimestral que realiza el equipo educativo de un curso para mostrar las calificaciones de los alumnos, ponerlas en común, discutirlas, aprobarlas e inscribirlas oficialmente en la herramienta informática que la Autoridad Educativa provee a tal efecto.

La evaluación está presidida por el tutor o tutora de turno, que puede oscilar entre el que pasa de todo y sólo quiere dar salida a la reunión lo antes posible y el que se preocupa sobremanera por sus compañeros, y lleva pastas y bombones, e intenta que no se alargue más de lo normal con temas espinosos, pasando por el que le da la razón en todo a sus alumnos ( para eso son “su tutoría”) e incluso los lleva a la sesión de evaluación y muestra una supuesta encuesta que ha hecho entre ellos en la que los alumnos ponen verdes a todos los profesores menos al tutor/tutora, por supuesto.

Vamos a desmitificar las leyendas urbanas sobre la evaluación.

1-Hay profesores que tienen manía a ciertos alumnos.

Respuesta: SÍ

Lo hay. Cuando un alumno no hace más que reventarte la clase y llevarse consigo a todos los compañeros de alrededor no cabe duda de que no va a ser santo de tu devoción. Eso nos pasa a todos. Ahora bien, tienes que controlarlo a la hora de evaluar, o, como mucho, calificarlo en la parte de actitud. Algunos profesores no lo logran, y son los únicos que le ponen un 5 a un alumno que sólo tiene 9 y 10.

2-Hay algunas notas que se cambian en la sesión de evaluación.

Respuesta: SÍ

A veces se cambian, sobre todo en la tercera evaluación, para ajustar el número de alumnos que “deben” pasar de curso, o de ciclo. A veces el ciclo formativo que tiene el instituto no tiene suficientes alumnos y tenemos que pasar la mano a los de 4º de la ESO interesados en dicho ciclo. A veces un buen alumno ha tenido un mal mes en una asignatura y sólo tiene esa suspensa, y se le pasa por alto. A veces un profesor no sabe si aprobar o suspender y espera a la evaluación a ver qué hacen los demás.

3-Las rencillas personales se dirimen en la evaluación.

Respuesta: SÍ

Además de en el claustro, que ya hablamos, también en la sesión de evaluación se dan puñaladas traperas, por la espalda, por la cara y por cualquier zona del cuerpo. A veces el tutor o tutora dice que presuntamente los alumnos están muy descontentos con el profesor tal. A veces deja caer que los alumnos se quejan que el profesor cual ayuda a ciertos alumnos “enchufados” en los exámenes ( esto cae como una bomba atómica ).

4-En las sesiones de evaluación se tocan temas personales de los alumnos.

Respuesta: SÍ

Hay que decir en nuestro descargo que siempre relacionados con la competencia académica. Es decir, se habla de si un alumno está pasando un mal momento familiar, o tiene una familia desestructurada, o se ha echado de novia a MariPili Empóllez ( qué bien, a ver si lo enfila ) o a MariJuani Váguez ( pues entonces lo llevamos claro). También se habla de los padres, de los que se preocupan, de los que no, de los que amenazan y de los que van a pedir ayuda de libros con 6000 euros de oro encima.

Después se firma, siempre hay algún error, con lo cual tienes que volver a firmar, y se meten en el programita de marras que nos manda la Consejería para tenernos a todos controlados como en el Gran Hermano.

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