Este es el tipo de blojero que publica sin parar, compulsivamente. Es difícil adivinar la ocupación que puede tener porque publica a cualquier hora y cuando tú quieres dar una primicia sobre algo, una noticia que has generado tú incluso, resulta que ya lo ha publicado él. Así que ya en el mismo lugar de la noticia te encuentras mosqueado mirando a todo el mundo y pensando en quién de ellos es el blojero compulsivo.

El blojero compulsivo

Tiene un blog cuidadísimo y amplísimo. No eres capaz siquiera de leerlo completo, así que alucinas cuando piensas que el autor además lo ha escrito, le ha pasado el corrector ortográfico, lo ha revisado, subido, repasado en vivo y corregido.

Todo tendría explicación si fuese un blog colectivo de 20 o 30 personas, pero sería muy raro que todos escribiesen con la misma técnica y que todos recordasen todo lo escrito y fuesen capaces de recordar enlaces a post antiguos dentro del mismo blog.

Para conseguir unas actualizaciones continuas recurre a escribir posts por correo, usar la pda, usar el móvil, con sms con push, con umts, y si ninguno de esos métodos resulta, empieza a sentir un sudor frío que solo es capaz de superar en el ciber más cercano donde le tienen que dar unas descargas del desfibrilador para recuperarle.

El blojero compulsivo ha llegado hasta este lamentable estado después de llegar a la conclusión de que más posts llevan a más visitas y que si no se puede llegar arriba por calidad seguro que se llega por cantidad. Así, si su blog aparece continuamente en los directorios de últimos actualizados, algún visitante despistado puede llegar hasta él.

Además, gracias a escribir millones de palabras, su contenido va creciendo y aparecerá en más búsquedas de google y aunque solo sea por estadística, escribiendo millones de posts es raro que no salga alguno bueno, adaptación para la blogosfera del teorema de Emile Borel por el que un mono pulsando teclas al azar después de un tiempo infinito sería capaz de escribir una obra maestra.

El blojero compulsivo es el más obsesivo de todos en cuanto a las visitas. Visualiza continuamente sus estadísticas y su biorritmo está sincronizado con el número de visitas. Más visitas = mejor humor. Menos visitas = peor humor. Caída del servidor = muerte segura si no se recupera en 5 minutos. Por ello suele tener un dominio y un alojamiento muy bueno y muy caro. Le va la vida en ello.

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