Magnífico el trabajo de mi compañera Carla Peña, redactora de ‘La Gaceta de Canarias’, en nuestro empeño por arrojar luz sobre una de las manifestaciones más alarmantes de cuantas realizaron el miércoles en Gran Canaria José Manuel Tourné (AFP) y José Luis Pérez Quintero (Promusicae). En concreto, aquella en la que aseguraban que llevaban varios días…

“formando a jueces y magistrados de Canarias en las medidas legislativas sobre la propiedad intelectual y en la persecución de la piratería”

Algo que nos dejó perplejos por razones evidentes. Pues bien, una vez conocidas las declaraciones, nadie, ni los jueces ni los responsables de comunicación del Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC) las han respaldado, sino que muy al contrario, se han desmarcado completamente de ellas, mostrando su indignacion y defendiendo la integridad de la judicatura.

En el artículo titulado ‘El sector judicial desmiente que las productoras ‘formen’ a los jueces contra la ‘piratería’, que publicamos hoy, se da firme respuesta a tamaño desatino.

Así, según Victoria Rosell, coordinadora de la Sección Territorial de la Asociación de Jueces para la Democracia en Canarias y magistrada en el Juzgado de Instrucción número ocho de Las Palmas de Gran Canaria:

“De ninguna de las maneras se trataba de formar a profesionales del ámbito judicial, sino que iban a celebrar una especie de jornadas en las que te invitaban a asistir, uno podía asistir o no a ellas”.

Rosalía Fernández Alaya, portavoz de la Sección Territorial en Las Palmas de Gran Canaria de la Asociación de Jueces y Magistrados Francisco de Vitoria (AJFV) se expresa en similares términos:

“Es cierto que sí se puede invitar a participar a profesionales del derecho a formar parte de diferentes debates sobre la propiedad intelectual, pero nunca tratar de formarlos sobre criterios en la manera de legislar sobre temas relacionados con ello.”

Vamos, una especie de reunión para promocionar productos cosméticos, de ésas a las que algunos van porque dan galletas, pero por lo que se ve, con escaso éxito de ventas.

Es decir que, de ‘formar’, nada de nada. Y de informar, mucho menos. Más bien desinformar e intoxicar, que es justamente lo contrario. Y ya está bien.

Ver P2p: Yo (la industria) soy la Ley

Actualización (27 oct-11.08 h): Afortunadamente, no somos los únicos indignados en las islas con este triste episodio:

“Debe ser que ahora a las personas que tienen que impartir justicia en Canarias no les basta con conocer el texto de la Ley y los precedentes jurídicos y tiene que venir una de las partes en conflicto, interesada por lo tanto, a formarles y librarlos de su ignorancia. O lo que es aún peor, tener el atrevimiento de sugerirles subliminalmente el sentido de sus futuras sentencias. Sería algo así como si los concejales de Marbella, o de Telde, les impartieran un curso de técnicas urbanísticas o de actividades administrativas comisionables”.

Excelente artículo de José Francisco Fernández Belda.

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