Acabo de leer en ‘El País’ que Artur Mas es el encargado de fregar los
platos en su casa. Y en ‘El Mundo’ que los políticos catalanes ganan más
que los del resto de España, y eso que los demás -o sea, de fuera de
Cataluña- no pueden quejarse de sus sueldos.

Según un estudio de la Agencia Tributaria, el sueldo medio de los
españoles es de 18.321 euros al año… si se es asalariado varón. Si se es
asalariada la cosa varía: nada menos que en 5.521 euros. Las mujeres
ganamos de media 12.800 euros anuales. No es ninguna novedad esto de que
nuestros salarios son un 30% menores que los de los hombres a igual
trabajo; ni con más preparación y mejor cualificación para el puesto
ganamos igual o más que ellos.

Pero yo iba a los sueldos de los políticos. La política es rentable, créanme.
Un diputado autonómico en Canarias gana 45.000 euros anuales, en Navarra,
60.000; en Cataluña, casi 70.000. Un consejero canario cobra 68.000 euros;
un madrileño, 90.714; un catalán, 119.412. ¿Un ministro? 77.200 euros. Si
el presidente canario (casi 78.000 euros anuales) puede quejarse, no
digamos el presidente Zapatero (87.500) si les da por compararse con el
Honorable de turno en la Generalitat, que cobra la nada despreciable
cantidad de 158.419 euros al año (gastos de representación y otros del
cargo, aparte), o sea, un 81% más que el presidente de todos los
españoles. Es bueno saberlo. El que gobierna para 7 millones de personas
gana un 81% más que el que lo hace para 44 millones. Si los catalanes
están contentos con sus impuestos… A mi que no me pidan ni un euro de
solidaridad.

Artur Mas lava los platos en casa. Es una revelación que me ha costado una
discusión con mi santo varón, quien ahora reivindica su derecho a un
titular porque él también los lava y además hace la compra. Campañita me
va a dar…

Esto de las campañas electorales es alucinante, porque pone de manifiesto
no sólo las impetuosas ganas de los candidatos de comunicarse con sus
semejantes (ganas que se esconden durante unos tres años y cuatro meses)
sino su falta de pudor y la poca importancia que le dan al sentido del
ridículo cuando sus asesores los empujan a perpetrar barbaridades. ¿Han
visto la pseudo Nocilla de Montilla?

En la misma entrevista, Artur Mas explica que trabaja una media de 15
horas diarias, que a su familia/pareja le dedica “prácticamente ninguna”
hora entre semana y “una tarde” como mínimo los fines de semana (que yo
sepa, en España los fines de semana tienen dos tardes, a saber: sábado y
domingo). Y entonces, me hago la gran pregunta: ¿cuándo demonios friega
los platos el tipo este? ¿O es una fregada virtual? ¿O se refiere a cuando
‘aún no era nadie’ en los inicios de su matrimonio, con los tres niños
pequeños y su mujer trabajando también, y es eso lo que ahora procesa su
memoria como hechos recientes habituales en lugar de remotos y
esporádicos? Y habrá gente que le vote por lo de los platos.

De verdad, los progres de titular dominguero me chiflan. Cómo será el
entusiasmo, que me da por escribir un artículo después de 13 meses sin
publicar una línea. Estoy deseando que empiece la campaña electoral en
Canarias…

Share