Este año, de nuevo, romperemos la tradición. Y volveremos a escuchar, cuando salgamos a tomarnos una cerveza en cualquier terraza con los amigos, las viejas historias de cuando, siendo niños e incluso muchos años después de dejar de serlo, el 1 de noviembre marcaba la fecha de entrada real del invierno, pues era precisamente ese día de fiesta el que elegían nuestros padres para obligarnos a estrenar el abrigo, porque en el cementerio, al que los acompañábamos a llevar flores a sus (nuestros) difuntos hacía mucho frío. Y lo hacíamos con gusto, porque realmente en aquella època lo hacía. O, al menos, yo lo recuerdo así.

Se está hablando mucho estos días del cambio climático. Ahora ya no sólo son los científicos los que nos asustan con las consecuencias del maltrato que venimos dando a la naturaleza, sino que hasta los economistas están poniéndonos sobre aviso. Y si va a afectar a la economía, parece que es el momento de ponerse a pensar seriamente en ello.

Hace ya años que nos vienen enseñando imágenes de deshielo en zonas polares a las que no solemos dar la mayor importancia. Que nos intentan asustar con profecías sobre el aumento del nivel de la mar, y aun así seguimos construyendo desmesuradamente en las zonas costeras. Que nos muestran grandes catástofres naturales de las que nunca antes habíamos oído hablar, intentando hacer que relacionemos esos efectos con las causas del calentamiento y el efecto invernadero. A pesar de ello, seguimos manteniendo nuestras poco ecológicas costumbres, porque parece que todo eso nos pilla muy lejos. Hasta que, hablando unos con otros, contándonos esas historietas de los abrigos que estrenábamos cuando éramos pequeños, caemos en la cuenta de que realmente debe estar pasando algo. Algo tan grave y tan poco natural como que, pasados apenas treinta o cuarenta años, podamos, a primeros de noviembre, en lugar de abrigarnos, y refugiarnos dentro de las calentitas casas después de la visita al gélido cementerio, nos reunamos a comer al aire libre, en pantalón corto, como si de las fiestas de primavera se tratara.

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