gal

No sé qué me pasa últimamente con el cine, si es el cine o soy yo, pero la cosa es que no acierto. Hoy he ido y me encontrado con ocho películas y por esa razón que nunca sabes explicar acabas viendo cintas como ésta. En GAL, Jordi Mollá interpreta a Paco Ariza, que en realidad se trata de José Amedo, pero nada más aparecer en pantalla no pude evitar soltar una carcajada leve al escuchar ese acento al más puro estilo Torrente.

Muchas personas afirman que Amedo era así, que decía un taco cada dos palabras pero no sé si el acento que le ponen es de Bilbao, de Madrid o del brazo tonto de la Ley.

Todos los personajes tienen nombres ficticios, así hasta el presidente del Gobierno, que era entonces Felipe González, se muestra con una cara de francés que no puede con ella, será porque lo interpreta un tal Bernard Le Coq, eso sí con unos ‘dejes’ que insinúan algo ‘andalú’. Un detallazo de esta peli es hacer aparecer al personaje que encarna a Pedro J. Ramírez, con pelo. Floja, muy floja, otra oportunidad perdida, por el tratamiento que le dan seguro hubiese tenido más éxito un documental.

Los protas periodistas viven una apasionada y turbulena historia de amor, incluso hay una escena típicamente americana de cama con chica desnuda y hombre frente a la ventana con neón de hotel azul que puede verse tras los cristales. Las escenas de ‘acción’ fallan de coreografía, hay una chica del grupo GAL que cuando dispara con su metralleta parece estar dando saltitos del tipo chiquito, diálogos un poco bobos, la dramatización excesivamente dramática, todo un poco,digamos teatral.

Se salva la interpretación del actor que encarna al secuestrado por error, el industrial Segundo Marey. Tengo claro que los espectadores de 30 o menos años que acudan al cine sin recordar o saber mucho sobre este asunto del GAL se quedarán igual.

Una cosa sí que queda clara, que lo del GAL fue un churro, pero los personajes no convencen, Melchor Miralles productor de la peli no pierde oportunidad de mostrar el logo del diario ‘EL Mundo’ dando un salto de 7 años en el guión haciendo ‘desaparecer’ a ‘Diario 16’ cuando este periódico estuvo vivo entre el 18 de octubre de 1976 y 7 de noviembre de 2001.

Dicen que es un thriller político, pero la verdad es que le noto poco dimamismo para ser thriller y demasiado politiqueo con lío de guión. La recreación de escenarios, coches de la época y la ambientación de localizaciones, sin embargo, es bastante acertada.

Verdades o mentiras aparte, me aburrí soberanamante, menos mal que solo son 110 minutos.

Enlaces de interés:

Foro16 – Página de los antiguos trabajadores de Diario 16, con la historia completa del periódico y mucha información.

Web oficial de la película GAL

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