Manifestación copyright
Bien, si el Ministerio de Cultura, Gobierno, PSOE y partidos políticos en general albergaban alguna duda, tras la mascarada ‘antipiratería’ de ayer ya lo pueden tener del todo claro: los talibanes del copyright son una ridícula minoría frente a toda una ciudadanía que practica y reclama abiertamente un nuevo modelo de cultura y el fin de los ataques a la que se la somete a diario desde la industria, las sociedades de gestión, el propio Gobierno y, afortunadamente cada vez menos, los medios de comunicación.

Las estimaciones más optimistas hablan de “centenares de personas”, vamos, que no llegaron ni a mil, lo que contrasta claramente con los millones de usuarios, sólo en España, de las redes P2P. Si gobernar es preservar el interés general, yo, en el caso del Gobierno, me lo comenzaría a pensar.

Destaco a continuación un pasaje del artículo de abc.es (sin firma) porque es un claro ejemplo del profundo desprecio que algunos sienten hacia los usuarios y sus legítimos derechos o del servilismo que muestran hacia quien les asegura la nómina a fin de mes:

“Varios centenares de personas cortaron el Paseo de la Castellana en el transcurso de una manifestación frente al Ministerio de Industria en contra de la «piratería», el mismo día en el que comenzó la segunda campaña del Ministerio de Cultura de sensibilización contra esta fechoría”.

Sí, señor, sin corte alguno, ‘fechoría’. Para abc.es, realizar una copia privada o las descargas sin ánimo de lucro, actividades que la Ley no considera delito, son una ‘fechoría’: una mala acción, según la RAE, o en el mejor de los casos, una travesura. aunque todos sabemos la carga peyorativa que conlleva, plasmada en el ejemplo con que ilustra el DRAE la definición: “Fue a la cárcel por las fechorías que había cometido”. Impresionante.

En fin, lo dicho. No se pierdan la divertida crónica del Manifestódromo. Imprescindible.

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