Ando por los bordes del universo realizando cabriolas imposibles. Dios se empeña en tenerlo todo ordenado, y las diosas crean universos, porque sí, y porque no. Los mezclan, los enredan, y confunden a las galaxias en sus giros dextrógiros.

Las diosas juguetean con el todo, y el pobre Dios, tan único, tan lineal, anda dictando libros a hombres que serán profetas.

Yo, que no tengo memoria, ahora soy una partícula díscola, y dejo que los físicos, construyan grandes artilugios para saber si voy o vengo, si soy materia o antimateria.

Los físicos y los profetas sueñan con mundos imposibles, no saben que las diosas jugamos con cabriolas en esos universos sin explicar. Vivimos en ellos.

Share