Como si de un contubernio judeomasónico, de esos que tanto gustaban a Franco, se tratase, la RIAA y la SGAE han sincronizado sus voces para señalar juntas en una misma dirección en su nunca bastante admirada lucha contra la ‘piratería’: los ISP, proveedores de servicios de Internet u operadoras propiamente dichas. La estrategia parece clara: si es imposible luchar contra millones de personas en todo el mundo, hagámoslo contra quien las controla.

Si el otro día dábamos cuenta de las declaraciones de uno de los abogados de la SGAE exigiendo a las operadoras la compensación económica por las descargas de los usuarios a través de las redes P2P, ahora es el fundamentalismo norteamericano el que salta a la palestra para, más o menos, lo mismo, aunque con una formulación mucho más grave aún: acusan a los ISP de falta de colaboración en la identificación de los clientes señalados con el dedo acusador y le instan, directamente, a tramitar sus denuncias contra los usuarios:

“La RIAA ha decidio lanzarse directamente a la yugular de los aterrorizados y no multimillonarios usuarios instando a los ISP a hacerle el trabajo sucio. Quieren que las operadoras envíen cartas directamente a los usuarios demandándoles 1.000 dólares si utilizan redes P2P. Los usuarios serían redirigidos a p2plawsuits.com donde podrán tratar el pago directamente con la RIAA, tal como si compraran un libro en Amazone”

En España, cualquier de estas dos actividades serían completamente ilegal, En Estados Unidos, parece que también.

Vía: Gizmodo | ReedMe

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