Boquiabierto me he quedado con las declaraciones de Wole Soyinka, premio Nobel de Literatura en 1986, acerca de Internet. Y me sorprende enormemente porque sus palabras son más propias de un cateto que de una hipotenusa, de un ignorante de cualquier época antes que de una mente preclara del tercer milenio. Y estamos siempre en las mismas, ¿cómo se puede condenar lo que no es más que una herramienta, un medio de comunicación? Y, peor, incluso, ¿se puede hacer eso desde esa conciencia social que, supuestamente representa este hombre? Inaudito:

“El escritor nigeriano Wole Soyinka, Premio Nobel de Literatura 1986, calificó Internet como “un gran monstruo” que ofrece muy buenas posibilidades para hacer el bien, pero que a la vez es una “gran amenaza” para el ser humano (…) La capacidad que tiene Internet de esparcir el odio es inmensa y solamente con cerrar los ojos está esa información esparcida, este creo que es un reto”.

Cojonudo. Podríamos decir exactamente lo mismo de prácticamente todo. El Yin y el Yan, todo elemento aglutina en su seno el bien y el mal, una identidad y su contrario. Pero para no irnos muy lejos podemos recurrir a un ejemplo perfecto: la imprenta. La misma imprenta que le ha valido para alcanzar el Nobel fue tildada de ‘demoníaca’ por los reaccionarios de la época. ¿Por qué? Pues por eso mismo, porque también podía suponer “una gran amenaza” para el ser humano. ¿Cómo es que, de repente, los obreros y los estudiantes podían lanzar pasquines impresos en las calles? ¿Cómo es que los disidentes podían escribir libros exponiendo sus malsanas teorías? ¿Cómo es que se le iba a acabar el chollo a los monjes, escribientes y copistas?

Pues claro que sí. Hitler lo tuvo claro: ¡los libros a la hoguera!

Pero, sin duda, el carácter social y humano de Soyinka queda mejor reflejado en la siguiente sentencia (nunca mejor dicho):

“Sería capaz de premiar con un Nobel al creador de Internet y luego “lo colgaría, porque esa persona —aunque es muy inteligente, un genio— ha creado un gran monstruo”.

Sin comentarios.

Aclaración:
Por si alguien no entiende el titular, la acepción de ‘zoquete’ a la que me refiero aquí es la quinta del DRAE: “Persona tarda en comprender”, aunque también se le podría aplicar la primera, por el tono y por ser Cuba el país en que se realizaron las declaraciones.

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