Se está aproximando a una velocidad vertiginosa el fin de esta legislatura autonómica y debiera ser el momento de que políticos y Gobierno hicieran balance de sus respectivas iniciativas y actuaciones, con tiempo suficiente para que los ciudadanos interesados pudieran analizarlas, valorarlas y, en lo que estimaran oportuno, criticarlas. Soy consciente de que este deseo puede incluírse en lo que el filósofo Gustavo Bueno ha dado en llamar ‘Pensamiento Alicia’ en su último libro, precisamente con ese mismo nombre, y por cierto de lectura muy recomendable.

Y no estaría mal que un amplio resumen de esos balances fueran divulgados, por ejemplo, en un foro de debate en Internet y publicitado adecuadamente, de forma que los ciudadanos que quisieran opinar, sacarle los colores al político afectado por el ‘efecto Pinocho’, asentir o discrepar de lo que se allí se diga, pudiera hacerlo sin más cortapisas que el respeto personal que toda persona, aunque sea político, se merece. Esta iniciativa resultaría muy útil para los que entienden la democracia como participación ciudadana y opinión libre, sin que tenga que ser necesariamente instrumentalizada o canalizada a través de los boletines de propaganda de los partidos políticos. Sería, además, una forma mucho más austera de informar de lo ejecutado que esos folletos propagandísticos encartados en periódicos, como corresponde a una elemental medida de buena y prudente administración de los dineros públicos que colabore a mejorar en algo la anunciada felicidad que prometió el Presidente Adán Martín en su día, o mejor dicho, en su año.

Y adelantando algo ese balance de gestión, al menos en relación con una de las empresas gestionadas por la Consejería de Turismo, creo que es ya imperioso antes de que todos echen a correr y el último que apague la luz, despejar la incertidumbre sobre qué titulación oficial van a recibir al término de sus estudios los alumnos matriculados en los cursos del Programa Bilingüe en Restauración y Alojamiento Turístico impartidos por Hecansa, ésa que sigue siendo aún la empresa pública Hoteles Escuela de Canarias. Esos cursos fueron inspirados y diseñados por mandato expreso de la Viceconsejera de Turismo, Pilar Parejo, por Alicia Gómez, concejal de CC en el Ayuntamiento de LPGC y desde su inicio se utilizó un lenguaje muy equívoco para explicar su finalidad y su titulación. Bueno sería recobrar de las hemerotecas las entrevistas realizadas a Pilar Parejo y a Adán Martín sobre el asunto, y también alguna a Herrera Velázquez. En este asunto, como en otros polémicos, el actual consejero, que sustituyó al majorero, acaba de aterrizar y poca participación tuvo en ellos.

Creo que es de justicia y que llenaría de tranquilidad o de indignación, según el sentido de la respuesta, a las familias que han puesto el futuro profesional de sus hijos en manos de Hecansa, el que los responsables de estos Hoteles Escuela respondan con un rotundo sí o no a la pregunta directa de si los alumnos obtendrán o no el título de FP2 al término de sus estudios. Conviene tener presente a efectos de exigir, si procediera, responsabilidades penales y políticas, que Hecansa es una empresa avalada por el Gobierno de Canarias.

Aunque en realidad no han sido demasiados los alumnos matriculados en esos cursos, sí merecen estos jóvenes ciudadanos respuestas con claridad meridiana en concordancia con el mínimo de respeto exigible hacia ellos y sus familias. No se puede responder con una cantinflada a la duda que plantea el folleto explicativo y la propia página web cuando dice que “las enseñanzas conducen a la obtención de los títulos de técnico superior en Alojamiento y técnico superior en Restauración”, sin definir qué alcance tiene aquí el término ‘conducir’. El diputado de NC Pedro Quevedo Iturbe ha preguntado en el Parlamento de Canarias por este confuso y gravísimo asunto, pero como hay ahora un periodo sin sesiones y teniendo en cuenta que las cosas de palacio van como van y que a los relojes de arena nadie se molesta en darles la vuelta para que sigan contando el tiempo, aún no le han dado una respuesta clara y contundente. Sería de agradecer que le contestaran, a él y a los demás, antes de las elecciones. Es sólo un deseo, con perdón, señorías.

Es bueno recordar ahora que es tiempo de balances políticos, que la posibilidad de obtener un título homologado de FP, ciclo superior, fue uno de los argumentos básicos esgrimidos por Pilar Parejo para suprimir los cursos de Dirección y Gestión Hotelera y renunciar a luchar por homologarlos como una diplomatura universitaria. Y tampoco conviene olvidar que la renuncia a formar en Canarias los cuadros de mando para la industria hotelera, decisión difícil de entender en un gobierno que se dice nacionalista, fue apoyada explícitamente por el presidente Adán Martín como no hizo con ningún otro consejero, llegando incluso a cesar en su cargo a Herrera Velázquez, cuando osó discrepar con las más que discutibles decisiones adoptadas unilateralmente por la viceconsejera en esta y otras materias relacionadas con la promoción turística desequilibrada.

Este asunto es ahora más urgente que nunca cuando Pilar Parejo anuncia su retirada de la vida política, por cierto sin aclarar si también abandonará sus cargos en las empresas públicas Hecansa, Saturno y Promotur, donde realmente se ejecuta la política turística de promoción. No es de recibo para un político que quiera ser responsable dejar este ‘marrón’ a los que vengan atrás, por muy ‘glasé’ que lo presente para hacerlo más comestible, sin que responda de sus decisiones, algunas de las cuales han sido como las protagonizadas por el caballo de Atila, que donde pisaba no volvía a crecer la hierba. Pero para hacer balance de su gestión, que ha sido como mínimo discutida y discutible, ya habrá otra ocasión.

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