“-¿En qué medida la piratería afecta a la música?

-Fundamentalmente a los que más está afectando es a las multinacionales, a las grandes compañías de discos, a los que venden mucho, que en el descenso de ventas es donde tienen realmente pérdidas. Pero a los grupos que están en los circuitos ‘underground’ no los afecta. Es más, yo creo que incluso los beneficia, porque lo que hace la piratería es conseguir que su música llegue a más gente. El grupo no percibe beneficios, pero su música se divulga más. Al final, tienen que hacer conciertos, porque es donde se obtienen la mayor fuente de ingresos”.

Alberto García Abril ha trabajado como técnico de sonido para Celtas Cortos (entre 1993 y 1997), Escape (1998) Duncan Dhu (1999) y Tierra Santa (2000-2003).

Fuente: nortecastilla.es

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