La opción Premium Emi-iTunes cuesta 20 centavos más, está libre de DRM y su calidad es de 256 kbps. Las ventajas de no contar con DRM están claras, pero ¿realmente vale la pena pagar más por pasar de 128 a 256 kbps? Eso es lo que se preguntan en Slate. Puedes comprobrar la ‘diferencia’ de sonido en PC World (vía Kottke).

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