Este lema encabeza la iniciativa puesta en marcha por diversas entidades, profesionales y multitud de particulares en contra del préstamo de pago en las bibliotecas públicas. La polémica surge como consecuencia de la sentencia del Tribunal de Justicia Europeo condenando al Estado español a transponer la directiva 92/100, que ha generado una amplia controversia en prácticamente todos los países europeos. Esta directiva obliga a las bibliotecas a hacer algo contrario a su filosofía: pagar por prestar los libros a los lectores. El Ministerio de Cultura, en vez de unirse con otros países para tratar de anular esa disposición tiene la intención de incorporarla en la futura Ley del Libro, la Lectura y las Bibliotecas, imponiendo un canon a las bibliotecas por su actividad principal: el préstamo de libros y otros materiales.

No soy un experto en la materia, pero este nuevo intento de canon me provoca un rechazo frontal, por diversos motivos:

  1. Los derechos de autor que se pretenden liquidar ya fueron abonados al adquirirse los libros ¿o no?
  2. Como bien defiende la plataforma contra el pago, las bibliotecas no dañan los intereses de los autores, muy al contrario, aseguran un amplio acceso a sus obras. ¡Ya les gustaría a muchos figurar en los fondos bibliográficos públicos!
  3. El pago detraerá financiación para la compra de nuevos ejemplares, lo que resentirá las ya por si escasas dotaciones de nuestras bibliotecas.
  4. La medida es contraria al pretendido interés público de defensa de la cultura y acceso universal a la misma. Las bibliotecas son un medio esencial para poner a disposición de todos recursos que de otra forma no serían accesibles. Compruebo esta realidad todas las semanas: en mi ciudad el uso de las bibliotecas es exhaustivo y muy gratificante.
  5. Desde un punto de vista puramente emocional, considero que estamos ante una acción recaudatoria injusta e indecente, y no alcanzo a comprender cómo nuestros gobernantes pueden defenderla. Así lo veo y así lo siento.

Desde aquí os animo a visitar la página de la plataforma contra el préstamo de pago y a secundar alguna de sus iniciativas. Personalidades relevantes de nuestra cultura ya se han manifestado públicamente. Por mi parte, voy a contribuir tratando de difundir la iniciativa. A continuación adjunto la imagen que desde hoy figurará en mi blog:

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