“Se decantaba más hacia los ordenadores, porque la gente andaba como loca con eso. Tenía contactos con mayoristas y controlaba a un técnico buenísimo, un socio, que sería quien dirigiera la tienda. Estaba todo casi listo, sólo que faltaba un dinerillo para ponerlo en marcha. Poca cosa, ya sabes, calderilla.
— ¿Cuánto?, ¿cuánto? —Cándido bebía ahora a grandes sorbos.
— Unos cinco millones —soltó Juanito, tras realizar unos pocos e innecesarios cálculos mentales.
— ¡Los tengo! ¿Puedo entrar?”
¿Aún no te has topado con Cándido Aranya? Pues ve con cuidado, porque en cualquier descuido puedes acabar llamándote Juanito.
‘El último suenyo de Cándido Aranya’:
Capítulo I
Un suenyo
Hoy puede ser un gran día
Juanito
Un paseo en guagua
Marrón oscuro
Capítulo II
La fiesta del desempleo
Juanito, ‘el Golfo’
El encuentro
Cuenta con nosotros
Un pez loco que salta a la barca
Tarjeta de presentación
Continuará…
Quizás también te interese:
|
|
|
|
|


















Los comentarios están cerrados.