En una argumentación falaz, las fuerzas que abogan por la implantación del canon digital han pretendido presentar el debate como una confrontación entre los derechos del creador y los de la industria tecnológica y los de los usuarios. La realidad es bien distinta: la batalla que se libra en estos momentos tiene poco o nada que ver con los intereses del autor y mucho con los de la industria más recalcitrante y los de las no menos reaccionarias entidades de gestión frente, eso sí, al resto de la sociedad (fabricantes de soportes, operadoras, usuarios y… los propios creadores). Es decir, entre una ridícula pero influyente minoría jaleada y protegida por políticos anclados en el medievo ideológico e intelectual y el interés general.

Algunos se preguntarán en qué medida podrían la cultura libre, el copyleft, el intercambio de ficheros o la erradicación del canon beneficiar a aquellos que pretenden vivir de sus creaciones y, aunque en este blog ya hemos aportado algunas respuestas a esta cuestión, es la Asociación de Música en Internet (AMI) la que ha decidido salir al paso de tanta demagogia y recordarnos a todos, pero especialmente a los defensores del canon y a nuestros gobernantes, que la imposición de dicho ‘impuesto’ no sólo no beneficia, sino que perjudica gravemente los intereses de cualquier creador, pero especialmente de los más de cuatro millones de músicos que ofrecen su obra con copyleft:

“Este colectivo de músicos, que está creciendo exponencialmente, ofrece su música de forma gratuita a través de Internet, por ello la imposición de un canon en cualquier servicio o producto digital, informático o telemático que encarezca la descarga de la misma para el usuario no es bien acogido, ya que merma su divulgación perjudicando su medio de financiación, la venta de entradas para sus conciertos.

Normalmente estos músicos regalan el CD con sus canciones durante sus conciertos como forma de marketing para promocionar su música. Su objetivo es que llegue al mayor número posible de consumidores, de manera que cuantos más la oigan más acudan a sus conciertos. La imposición del canon digital, al encarecer los soportes de grabación, perjudica la propagación a través de la copia de su producción musical. Por otra parte, tampoco perciben nada de ese canon al no participar en el reparto del mismo por no estar afiliados a Entidades de gestión colectiva, como puede ser la SGAE (Sociedad General de Autores y Editores) o AIE (Artistas Intérpretes o Ejecutantes Sociedad de Gestión).

Este colectivo no se siente perjudicado si su música circula por las plataformas de intercambio gratuito de ficheros, sino más bien todo lo contrario. Su interés principal es promocionar su música e informar del lugar y la fecha de sus conciertos en los más de 15 sitios web que para ello existen en Internet”.

Disclaimer: Estos dos últimos días he estado fuera de juego por una terrible afección estomacal. Por eso no he podido actualizar el blog como es habitual y como a mí me habría gustado. Ahora parece que comienzo a tolerar algún alimento y alguna sesión de posteo. A todos, mil disculpas, pero parece que lo peor ya ha pasado. Un saludo.

Share