Apple

Bien, después de trastear con mi nuevo iMac durante un par de semanas y de tenerlo ya bastante configuradito, creo que es hora de exponer mis primeras impresiones, reseñar los programas que me están resultando esenciales y denunciar, de paso, algún abuso que he tenido que soportar. También debo agradecer desde aquí a toda la gente que me ofreció sus sugerencias en el post que pedía consejo ante la inminente adquisición, a la comunidad maquera en la Red, que ha montado sitios muy interesantes y, especialmente a Eduardo Arcos, que me echó una manita en mi despiste inicial.

Impresiones.

Sobre el rendimiento de la máquina poco puede decir, salvo que va como la seda y que aún ando impresionado con las 24 pulgadas que tengo ante mis narices. Poder trabajar en un entorno estable y elegante, con la máxima relajación visual, sacándole el máximo rendimiento a cada programa (en especial a los de fotografía y música) y poder navegar sin los sobresaltos característicos del PC son factores que debo destacar igualmente en primer lugar. De hecho, tengo el Parallels (programa que te permite trabajar en el Mac con varios sistemas operativos) y ni siquiera lo he desempaquetado. Si lo hago, probablemente será para probar Ubuntu.

Otra de las ventajas es la de disponer de numerosos programas de gran calidad de forma gratuita o a precios irrisorios, perfectamente integrados en el sistema y de instalación-desinstalación a sólo un click. Si a eso le sumamos la perfecta armonización de todo el sistema multimedia, pues la cosa va casi que de 10.

Por poner un pero, éste vendría en el apartado de comunicaciones y de compatibilidades con equipos que no son de Apple, lo que a veces dificulta enormemente tareas que deberían ser tan sencillas como la de configurar una red inalámbrica o traspasar perfiles de un ordenador a otro. Pero, bueno, recalcar que esto sólo ocurre a veces y que buena parte de esos problemas pueden venir dados también por mi escaso conocimiento aún de los subterfugios del sistema.

Programas.

En lo que a software se refiere, éstos son los programas que se han establecido como fundamentales en mi iMac:

NeoOffice

Ofimática: NeoOffice, la variante de OpenOffice para Mac. Gratuito y de código abierto, rápido, completo y compatible con los Word, Excel, Power Point y demás parafernalia de Microsoft.

El ordenador me traía preinstalada una versión de pruebas de Office para Mac, pero sólo la he abierto por accidente y con el consiguiente susto por mi parte.

Smultron

Editor de texto/código: A pesar del prestigio de que goza TextMate (39 euros) y de su popularidad, Smultron me proporciona todo lo que necesito por ahora para trabajar en cualquier lenguaje de programación.

Es potente, rápido, se integra perfectamente con el navegador y el cliente FTP. Y, sobre todo, es gratuito y de código abierto también.

Transmit

FTP: Aunque comencé con CyberDuck (gratuito y open source), algunos problemas con el programa (cierres inesperados) y con las conexiones con el servidor hicieron que me decantara por la solidez, la interface y las prestaciones de Transmit.

Cuesta 29,95 dólares, pero realmente vale la pena.

MAMP

Servidor local: En este apartado, ninguna duda (al menos, por el momento). MAMP es un paquete integrado que instala en tu ordenador un servidor de pruebas con Apache, PHP y MySQL sin prácticamente esfuerzo y con un proceso de configuración de lo más sencillo.

Dispone de versiones pro desde 39 euros, pero yo vengo trabajando con la gratuita y por ahora no necesito más.

Firefox

Navegador: Firefox. No sé si será la fuerza de la costumbre o las bondades de la herramienta, pero lo cierto es que he probado varios navegadores en el iMac, incluido el nativo Safari, y me sigo quedando con el del zorrito.

Aunque hoy por hoy no explota todas las posibilades de diseño de los Mac, está previsto que en la versión 3.0 se dé un paso en esta dirección.

Xtorrent

Clientes Torrent: Tengo instalados dos, Azureus y Xtorrent, aunque prácticamente sólo utilizo este último, ya que me gusta más su sobriedad y su interface. Por lo demás, ambos realizan búsquedas y son rápidos en las descargas.

Azureus es gratuito y de código abierto. Xtorrent se puede descargar como prueba y adquirirlo posteriormente a partir de 20 euros.

Quicksilver

Gestores de programas: Se trata de utilidades que te permiten gestionar los programas que usas de diversas formas. Growl, por ejemplo, trabaja en segundo plano y te va informando de lo que sucede en cada apliación que ejecutas, registrando además lo que vas haciendo con ellas. Todos es un widget que te muestra todos los programas y utilidades que tienes instaladas a través de sus iconos y es ideal para una rápida localización. Pero, sin lugar a dudas, Quiksilver es el rey en este terreno. Por ahora lo utilizo sólo para hacer búsquedas rápidas dentro del ordenador, pero sus posibilidades son inmensas.

Los tres son gratuitos y cumplen pefectamente su función.

VideoLan

Reproductores multimedia: Además de iTunes para el audio y Last.fm como emisora de radio, utilizo VideloLan (VLC) como reproductor de vídeo, ya que reconoce una gran cantidad de formatos y ofrece prestaciones que el nativo Quicktime no incorpora aún. También tengo instalado Democracy como localizador de canales interesantes a los que puedes suscribirte vía RSS.

Los cuatro que nombro son también gratuitos.

JustLooking

Navegador de imágenes: Por desgracia, el navegador por defecto del iMac deja mucho que desear en lo que a usabilidad se refiere. Por eso me he bajado JustLooking, un sencillo programa que te permite navegar por las carpetas visualizando las imágenes y realizando tareas muy similares a las del visualizador de Windows.

Gratuito.

Otros: Twiterriffic (widget de seguimiento de Twitter), SoundConverter (conversor de formatos de audio), Skype (chat y conferencias) e iLinkPod (gestión de iPod como disco duro), además, claro está, de los muchos programas nativos del sistema para múltiples utilidades y de los de uso profesional como Photoshop, Cubase o Logic Pro que, o bien tengo ya instalados o pendientes de instalar. Casi incluso que me estoy animando a hacerme con un Pro Tools.

Y una estafa.

Con todas sus letras. Es la peor de las experiencias que he tenido en relación con el iMac y se trata de AppZapper, una aplicación que desinstala cualquier programa de forma definitiva del ordenador. Bien, pues el problema no es el programa en sí, sino en quienes lo comercializan. AppZapper se vende a partir de 12,95 dólares (la versión de prueba apenas te da para desinstalar cinco aplicaciones) y, viendo que me funcionaba bien, decidí comprar una copia. Pues nada, realizo el pago y recibo por correo el código de activación… o, mejor, digamos el supuesto código de activación, ya que al intentar activar el programa me dice que no es válido.

Vale, pienso yo, puede ser un simple error, les escribo al mismo correo desde el que me enviaron el código y seguro que envían otro. Pero cuál no sería mi sorpresa cuando nada más enviar el correo recibo la siguiente notificación en Gmail:

“This is an automatically generated Delivery Status Notification

Delivery to the following recipient failed permanently:

licenses@appzapper.com”

Es decir, que el correo no existe. Comienzo a preocuparme algo, pero me digo que igual ese correo es sólo para envíos automáticos y, por alguna extraña razón, da error al recibir. Pues nada, vuelvo a la web y tomo nota del correo de soporte: support2@appzapper.com. Vuelvo a escribir, pero no recibo ninguna respuesta. De esto hace ya dos semanas y he remitido unos seis correos a esa dirección. Mutis por el foro. Y sé que 12,95 dólares no es dinero, ¡pero es mi dinero! y lo que sí resulta impresentable y hasta delictivo es el proceder (o más bien no proceder) de los vendedores.

Queda dicho, por si alguien quiere evitarse alguna que otra molestia.

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