Comienzan a desvelarse algunas de las claves ‘ocultas’ que provocaron la destitución de Terry Semel como consejero delegado de Yahoo! a favor de uno de sus fundadores, Jerry Yaw, a finales del pasado mes de junio. Si en su momento se habló de razones de presencia, regeneración y relanzamiento, hoy hemos sabido que también las cuentas pueden haber tenido mucho que ver en el relevo. En el segundo trimestre de 2007, Yahoo! perdía un 2,3% de sus beneficios hasta situarlos en 160,6 millones de dólares. Lo mismo ocurría con sus acciones, que reducían su valor en un 2,57% hasta situarse en los 26,82 dólares.

Y esto, a pesar de que (paradojas de la macroeconomía) los ingresos aumentaron un 8% hasta los 1.015 millones de dólares (un 11% y 1.240 millones de dólares, si se descuentan los ingresos publicitarios compartidos con otros socios). Lo cual, en opinión de un blogger de letras como yo, se traduce en una no demasiada eficaz gestión. Con estos mimbres, no es de extrañar que el propio Yang se plantee:

“Hacer todo los posible para fortalecer nuestros negocios, captar oportunidades de crecimiento a largo plazo, y crear valor para nuestros accionistas”.

Más le vale.

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