En un gesto sin precedentes para el apoyo de la unidad familiar, un juez de Murcia ha dado a elegir a una madre entre mantener la custodia de sus hijas o seguir ligada a su presunta pareja sentimental, otra mujer. Las dos cosas no se puede, dice el juez, porque “es imposible que dos progenitores homosexuales den una formación integral”. El magistrado, que está siendo investigado por la denuncia de una pareja de lesbianas ha dado por buena la versión del padre, que afirma que su ex exposa es lesbiana. Ella, sin embargo, asegura que no lo es.

Sea homosexual o no, entiendo que la capacidad para educar y dar estabilidad emocional a unos hijos no tiene nada que ver con el sexo ni con la vida sentimental de sus progenitores. Pero, vamos, si encima el supuesto hecho en que se basa el fallo ni está debidamente probado ni es constitutivo de delito alguno, la cosa ya es de locos.

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