Ya no son sólo los juzgados, ahora es toda una audiencia provincial como la de Madrid la que le para los pies a la SGAE en su intento de mantener el monopolio sobre los derechos de autor en el ámbito cultural, general, y musical, en particular. El fallo favorece en este caso al establecimiento Buena Vistilla Club Social que, al igual que Metropol, Birdland y Crazy Town decidieron en su momento enfrentarse a la todopoderosa sociedad. Pero es más, el fallo tiene pasajes para enmarcar:

“De un modelo de difusión de los contenidos musicales limitado a la venta y al alquiler de ejemplares, controlado por la industria de contenidos, se ha pasado a un modelo casi ilimitado, gracias a la difusión global que proporciona Internet, ámbito en el que los propios creadores, sin intermediación de la industria, pueden poner a disposición de los usuarios de Internet copias digitales de sus obras (…) Un modelo que proporciona acceso libre “on line” a los contenidos, permitiéndose en ocasiones el uso personal de los mismos (modelos de licencia implícita) y, en otros supuestos, la difusión libre de la obra, su transformación e incluso su explotación económica, con la única condición de citar la fuente. Se trata de los modelos de dominio público y de licencias generales (General Public License), como son, por ejemplo, las licencias “creative commons”, algunas de las cuales incluyen la cláusula “copyleft”.

Vía: Banda Ancha

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