Uno se da cuenta cuando un país avanza decididamente hacia la democracia cuando comienza a prohibir todo lo que se le ponga a tiro. Es el caso de Irán, que acaba de anunciar (sí, anunciar, como si de una proeza se tratara) que ha cortocircuitado el acceso a las páginas de Google y Gmail, además de otras muchas que ya han censurado y muchas más que les seguirán. Buscar es muy malo para el cuerpo y el espíritu porque a poco que te apliques, vas y encuentras. Y lo de cartearse, ni te digo.
Actividades sumamente peligrosas para un Estado (mayormente de sitio u excepción) que se unen a otras como la pornografía o la política, terriblemente letales también para el ciudadano de a pie. Ah, y los blogs, que se me quedaban.
Quizás también te interese:
|
|
|
|
|


















{ 1 trackback }
{ 4 comentarios }
¿Pero cuánto tiempo antes de que alguien logre una manera de abrir tales páginas de nuevo? ¿O es acaso posible una censura absolutamente definitiva?
no es que sea completamente imposible, pero el caso es que aunque resulte paradójico:
Me sorprende que sorprenda tanto!
Si has escuchado a Ahmadjinehad (o como se escriba) esto es sólo un pelo en la cola.
No importa que la página se pueda acceder por medios alternativos porque la gran mayoria de conectados a la red en Iran se conformarán con la medida o bien no serán capaces de encontrar una salida alternativa
Ejem, ejem… creo que la noticia es falsa. En Irán se puede usar google:
http://caseteroconamor.blogspot.com/2007/09/pero-que-malo-es-irn.html
No sé qué credibilidad os merece cada cosa, pero de momento el testimonio de una persona real me resulta más creíble que lo que digan los periódicos.
El problema, Pablo, es que si lees bien la noticia verás que no es algo “que digan los periódicos”. Es un anuncio oficial del Gobieno iraní. Recomiendo a esa persona que dice haber contrastado que el anuncio es falso que se dirija al propio Gobierno iraní para que lo desmienta. Se puede marcar un tanto que no veas.
Un saludo.
Los comentarios están cerrados.