Entre lo cachondo y lo reivindicativo, hay un correo circulando por ahí proponiendo una protesta contra la carestía y el tratamiento en los bares de Sevilla:

“¿Debemos aceptar que un café cueste 1.20.? (200 de las antiguas pesetas) servido de mala manera y tener que pedirle tres veces que nos ponga un vaso de agua?¿Debemos aceptar que una cerveza, al igual que el café, cueste 1.20.? y que, además de ponertela de mala gana, el camarero te tutee y te mire mal si no le pides tapa?”

Eso sí, el 6 de octubre es sábado. Crudillo crudillo lo veo.

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