Ya lo habíamos contado en ‘Malos tiempos para la SGAE‘, y la marcha de los acontecimientos confirma que el panorama se vuelve cada vez más negro para aquellos que pretendían convertirse en arbitrarios censores de la Red, con el objetivo de acallar las voces contrarias a su forma de ver las cosas o perseguir presuntas violaciones del derecho de autor en plan linchamiento, sin que mediara resolución judicial de por medio. Pues bien, si entonces hablábamos de un amplio acuerdo entre IU-ICV, CHA, Grupo Mixto, CiU, PNV y PP para desmarcarse de la posibilidad de que una ‘autoridad administrativa’ pueda cerrar una página web ‘by the face’, ahora es el propio partido en el Gobierno el que presenta cuatro enmiendas en las que se defiende expresamente “que sólo un juez tenga la potestad de restringir los contenidos de una web cuando colisionen con la libertad de expresión o información”.

Según un teletipo de Europa Press, el PSOE se alinea plenamente con las tesis de aquellos que defendíamos la legalidad por encima de los intereses particulares y, prácticamente, da por cerrado el debate, ya que su voto es decisivo en la aprobación de esta ley.

Pero es más, la defensa de la neutralidad de la Red ya expresada por los seis partidos citados, aparece desarrollada en las nuevas enmiendas socialistas, de tal modo que se declara el acceso a Internet como “un servicio uninversal”, En sus propias palabras:

“El acceso a Internet por banda ancha pasará de ser un producto que podemos contratar a ser un derecho”.

No vamos a lanzar las campanas al vuelo, pero con toda la prudencia que requiere el asunto, nos toca felicitar por una vez a la clase política española que, por una vez, se alinea con el interés general ignorando las presiones de sectores organizados. Claro, que también están cerca las elecciones. En cualquier caso, ¿me pasa sólo a mí o es que se de verdad se respira en el ambiente un agradable sensación de victoria?

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