Culebrón. La LISI no es una ley, es un culebrón. Una mala saga de despropósitos con actores políticos de tercera y cuarta fila que interpretan un guión endeble, errático y contradictorio en torno al interés general. No voy a repetirles aquí la interminable serie de capítulos que se han venido sucediendo desde que que comenzó la revisión de la LSSI. No soy tan cruel, basta con los enlaces. Pero sí merece la pena destacar el espectacular talento dramático que están desplegando sus señorías para mantenernos a todos con la ilusión de que al final triunfará el bien, mientras no pierden oportunidad para intentar calzar, una tras otra, cualquiera de las maldades de ésas tan típicas del género. O todas ellas a la vez.

Primero, el PSOE; después el PP; más tarde ‘los otros’; luego ‘los otros’ y el PP; acto seguido el PSOE, ‘los otros’ y el PP. El PP, otra vez. Y ahora, otra vez el PSOE, que sigue intentando determinar nuestro umbral de imbecilidad supeditando el derecho universal al acceso a Internet por banda ancha a una ley europea que, sencillamente no existe:

“El PSOE, recogiendo aparentemente esa voluntad, ha presentado a última hora una enmienda transaccional en la que recoge el derecho a la banda ancha “pero en los términos y calidades definidos por la normativa comunitaria para el servicio universal”.

El problema es que la normativa europea en vigor a la que se refiere la enmienda –directiva 2002/22/CE- no especifica qué entiende por banda ancha, y deja en manos de los Estados su definición y regulación. De esta forma, en la práctica, la enmienda socialista, que se discutirá mañana en el Parlamento, desactiva cualquier obligación del Estado de proporcionar banda ancha con garantías mínimas de velocidad y calidad”.

Fuente: elpais.es

Sin contar con el erre que erre del cierre de páginas al margen de la Justicia:

“Vuelve la polémica sobre la Ley de Impulso de la Sociedad de la Información (LISI). Y es que una reciente enmienda a este cuerpo legislativo, presentada por el grupo socialista, establece que los tribunales sólo podrán clausurar una web cuando su contenido afecte a los derechos y libertades de expresión y de información de los ciudadanos. Para la Asociación de Internautas (AI) esto significa que en el resto de casos no contemplados en el artículo, la Administración podrá censurar los contenidos de los sitios de Internet sin el previo procedimiento judicial. Además, la AI explica que el texto legislativo no explicita aplicación a seguir para realizarlo”.

Fuente: Asociación de Internautas

Vamos, que anda la protagonista de esta telenovela más machacada que la pobre Betty o Beatriz, o como quiera que la llamen, soportando los desplantes de unos, las mentiras de otros y las falsas ilusiones creadas por casi todos. Un culebrón, sí. Pero un culebrón del que, por desgracia, uno no escapa apagando la tele. Porque es real, tan real como la LISI misma. Que aspira nada menos que a regir los destinos de la Sociedad de la Información los próximos años. Fea, muy fea.

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