Ana Tudela vuelve a levantar la alfombra del entramado societario que se esconde bajo la SGAE, recordándonos y ampliando en ‘Público‘ su artículo del pasado mes de julio en ‘El Economista‘:

“De momento. SGAE lleva desde 2003 modificando su estructura y traspasando activos (monetarios y tecnológicos) a sus filiales para convertirlas en lucrativos negocios.De SGAE cuelgan dos patas: por un lado la Fundación Autor, que como tal fundación no puede tener tampoco ánimo de ganancia o lucro. Y por otro, la Sociedad Digital de Autores y Editores (SDAE), una sociedad limitada que es el brazo tecnológico de SGAE”.

Y que yo sepa, aún no ha habido respuesta gubernamental.

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