Hoy se cumplen 50 años de la muerte de ‘Laika‘ y, sí, vale, también de su gesta, la de convertirse en el primer ser vivo en orbitar alrededor del planeta. Eso siempre y cuando atendamos a la versión oficial de que murió después de cuatro vueltas al planeta azul. A mí me resulta imposible comprender cómo una perrita puede sobrevivir a un lanzamiento de los de la época y a las condiciones que se dan más allá de nuestra atmósfera.

En cualquier caso, se trata de una efeméride que probablemente entristezca a los amantes de los animales, como yo, pero que supuso un antes y un después en la carrera humana por la conquista del espacio. Algo que emociona a muchos, como a mí mismo también. Bah, humanos.

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