Mac OS X Leopard

Pues eso, que desde hace unos días mi iMac ya corre sobre Leopard, el nuevo sistema operativo de Apple. ¿La actualización? Otro motivo má para enamorase de estos cacharrillos: en apenas media hora y sin nada más que pulsar sobre el botón de aceptar en un par de ventanas. Reinicio automático, y listo. Todo funciona a la perfección. Salvo el cliente de Last.fm, que es ‘pecata minuta’. Ni actualización-instalación de drivers, ni complejas claves de activación, ni DRM, ni envío de datos, ni formateo de disco duro, ni ampliación de hardware… nada, todo suave y transparente como beberse un vaso de agua.

El sistema en sí, todo lo bueno de Tiger, pero mejorado. Me encanta especialmente la navegación por archivos apilados, el Time Machine (backup silencioso y transparente continuado del sistema a un disco externo) y los Spaces (posibilidad de generar cuantos escritorios dedicados quieras). Una gozada.

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