El globo terráqueo de Hitler

Charles Chaplin
regaló a la humanidad, a través de su parodia de Hitler en ‘El gran dictador‘, uno de los mejores retratos de la psicología totalitaria y, en su inolvidable baile con el globo terráqueo, un icono de las verdaderas ambiciones de todo sátrapa que se precie. El globo de ‘El gran dictador’ y el baile que le acompañaba se han convertido en toda una metáfora del totalitarismo que tiene una base mucho más real de lo que al menos yo pensaba.

Hitler tenía un globo terráqueo. Probablemente no bailó con él, pero a buen seguro que lo miró más de una vez con ojos lascivos y apostaría lo que fuera a que también llegó a abrazarlo, ¿a amarlo?. Allí, ante él, tenía la representación de todo cuanto codiciaba. Ahora, el globo sale a la luz porque acaba de ser adquirido en subasta por nada menos que 100.000 dólares (68.352 euros), tras más de 60 años de ‘clandestinidad’. No es ligero y está anclado al soporte por el eje. Vale, no es el del baile, pero es el auténtico:

“John Barsamian, un soldado estadounidense, halló el globo en las ruinas del ‘Nido de Aguilas’ de Hitler, en los Alpes, en mayo de 1945, lo llevó a su casa y lo conservó más de 60 años, pero al final decidió venderlo. Su hijo indicó que Barsamian, de 91 años, quiso venderlo en vida para poder contar la historia.

Barsamian padre e hijo asistieron a la subasta, donde el empresario Bob Pritikin presentó la oferta ganadora. Los expertos habían calculado un precio de venta de unos 20.000 dólares (13.670 euros)”.

¿Bailará Pritikin en la intimidad?

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