YouTube, según Wael Abás

Barajo dos opciones: o que YouTube se le ha ido de las manos definitivamente a Google y anda dando palos de ciegos en sus políticas de uso; o que directamente ha sucumbido al lado oscuro de la fuerza y se ha convertido en una herramienta al servicio de lobbies y censores. Apuesto por esto último, pero vaya usted a saber. No es sólo que se dediquen a borrar cortes musicales sin proyección comercial alguna, a catalogar de ‘inapropiados’ los conciertos de Alaska, a cerrar cuentas porque sí, o a perseguir a furibundos bebés piratas mientras mantienen alegremente auténticos atentados contra la dignidad, sino que ahora, además, les ha dado por censurar abiertamente las denuncias de aquellos que padecen persecución y torturas por parte de regímenes no precisamente democráticos.

Eso es lo que acaba de denunciar el blogger egipcio Wael Abás, al que le han cerrado la cuenta por publicar vídeos sobre torturas en su país. Todo ello tras un periplo un tanto desconcertante:

“[Uno de los vídeos] Fue censurado completamente, luego en partes, más tarde permitieron su publicación sin censura, “después lo quitaron (del portal) y lo restauraron”.

Siempre según Abás, YouTube ha alegado haber recibido quejas sobre los vídeos presentes en su canal. ¡Como si una queja fuese prueba de algo! Pues claro que se quejarían. El listado de ‘quejicas’ puede ser enorme: los propios torturadores, el Gobierno, simpatizantes de las descargas eléctricas, damas de la caridad ociosas… Pero, ¿es eso suficiente? Si yo, pongamos por caso, voy a hora y me quejo de los vídeos que cuelga el PSOE o el PP, o los de Enjuto Mojamuto de TVE, ¿los eliminarían sin más? ¿Cerrarían esos canales? Mucho me temo que no. Algo aquí no cuadra, pues.

Abás denuncia en su último post que también le han clausurado su cuenta de correo en Yahoo! Y, una de dos, o este chico tiene el don de la antipatía virtual… o la gran cruzada contra la libertad en la Red ya ha comenzado y nos está cogiendo a todos ensimismados con lo más banal de la web 2.0.

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