Anna, la de Ikea

Parece ser la sensación de la comunidad internauta estos días. Me lo muestran en el trabajo y me lo cuentan en unos cuantos correos. Se trata de Anna, la informadora virtual que Ikea ha puesto a disposición de los clientes en su página oficial (sección ‘Pregúntale a Anna’, abajo a la izquierda en la página principal). La chica contesta dudas y orienta a los usuarios sobre los servicios y productos de la compañía. Hasta ahí todo normal. Sin embargo, lo que ha despertado su popularidad es el hecho de que Anna ha sido programada para esquivar las preguntas más o menos guarras del personal, ofreciendo respuetas disuasorias a aquellos que la aborden con oscuras intenciones.

Así, si por ejemplo, le preguntas: “¿Me enseñas una teta?; ella responde: “No puedo hacer eso, mis creadores se enfadarían conmigo”. Si vas más allá y de dices directamente: “¿Quieres echar un polvo?”, ella te sale con un: “Es evidente que no puedo hacer nada de eso contigo, pero si tienes intención de invitar a alguien a tu casa ¡procura que la iluminación sea muy romántica!”. Y así con cuantas lindezas se te ocurra. La filosofía es siempre la misma, como en el spot (“Esto no se hace, quita, con eso no se juega, dale…“).

Una funcionalidad divertida, que seguro tendrá entretenidos un rato a los usuarios más juguetones. Desde el punto de vista comercial, un acierto, pues aumenta el tiempo de estancia en la web.

Eso sí, si la información no ha partido de la propia compañía, me gustaría saber quién fue el obseso que la descubrió 😉

Actualización (09 dic-01.33 h): Me comentan varios lectores que Anna tiene ya un par de añitos. Entonces debe de ser que se ha vuelto a poner de moda. A buenas horas…

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