Nuestros reparos hacia Technorati son de sobra conocidos por nuestros lectores: una idea brillante, un esfuerzo importante y muy poca brújula hacen del que logró convertirse en el principal centro estadístico de la blogosfera en un gigante torpe que avanza dando tumbos sin rumbo cierto. Tan pronto nos sorprenden con buenas herramientas, como se pierde en novedades de escasa o nula utilidad; un día funciona a las mil maravillas, y al otro comienza a generar datos imprecisos o extraños. Nuestra posición es, pues, de franca simpatía, pero también de continuo tirón de orejas.

Technorati ha sido objeto de numerosas polémicas, normalmente relacionadas con lo expuesto anteriormente y en relación con aspectos que afectan al común de los bloggers. Pero ahora se ha metido con los A-Bloggers, y el revuelo comienza a ser importante en el entorno anglosajón. Resulta que hace unos días se tomó la decisión de revisar los algoritmos que determinan su Authority, de tal modo que las ‘reactions’ (número de enlaces de otros blogs hacia posts determinados) fuesen determinante frente a los enlaces generalistas hacia el sitio. Es decir, intentar que el Top 100 (basado en la Authority) sea reflejo de la ‘conversación’, y no del posicionamiento que, por otros motivos, pueda tener un blogger o blog en la Red.

Esto ha causado la salida del Top 100 de cuatro insignes figuras de la blogocosa: Matt Mullenweg, Alex King, Binary Moon y John Chow, los tres primeros relacionados directa o indirectamente, además, con WordPress. Tal y como se expone irónicamente en Blog Storm, por pecados como crear un cms, desarrollar plugins, diseñar plantillas o themes e intercambiar enlaces, respectivamente. Visto así suena un poco simplista, porque en realidad no son esos ‘pecados’ los que se han visto penalizados, sino sus consecuencias: es decir, que bien por ir incluidos de serie en los servicios que prestan (por ejemplo, el blogroll clásico de WordPress), bien por agradecimiento de los usuarios, la cantidad de enlaces no relacionados con la ‘conversación’ es gigantesca, ya que no se referencia un post, un contenido determinado, sino a la figura que ha creado tal o cual herramienta.

En Weblog Tools Collection, y bajo el título de ‘Technorati pierde autoridad‘, se ha publicado un análisis un tanto más completo que considera lógica y justa la medida, aunque contradictoria, ya que ahora se presenta la paradoja de que estos bloggers presentan un ‘rank’ altísimo (#1), pero un índice de Authority ridículo. Y se pregunta si existiría alguna fórmula que armonizara este dislate y premiara también, de alguna manera, la labor de quienes aportan herramientas a la comunidad.

La cuestión queda en el aire y mucho me temo que no será fácil de resolver, salvo que se cree otro Top 100 regido por el ‘rank’ junto con el de la Authority, con lo cual podríamos tener dos visiones diferentes del panorama blogger. Sin embargo, el simple enlace hacia un sitio, sea por el motivo que sea, ya está contemplado en los motores de búsqueda generales de la Red, y basta realizar una búsqueda en ellos para ver cuánto de enlazados están. Así que no me parece mal que una herramienta ideada erstrictamente para la blogosfera circunscriba sus parámetros a aspectos que realmente determinan la valía o popularidad del contenido, de la ‘conversación’. Aunque estoy seguro que habrá cientos de opiniones diferentes sobre el tema.

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