Pues al César lo que es del César. Si el otro día arremetíamos, con toda razón, contra la Agencia de Protección Datos (APD) por el archivo inicial de la demanda de Consudato contra la SGAE por violación de la intimidad en la grabación de una boda, ahora tenemos que felicitarla a ella y, especialmente, a su director, Artemi Rallo, que personalmente se ha encargado de rectificar y firmar una resolución por medio de la cual se impone una multa de 60.101,21 euros a la sociedad que preside Teddy Bautista, según los siguientes argumentos:

“Aún cuando se pudiera entrar en el local en el que se celebraba [la boda], la grabación de imágenes de quienes se encuentran allí, constituye una clara violación del derecho constitucional a la intimidad y a la propia imagen. Así incluso -añade- lo demuestra el hecho de que la grabación se ha realizado a escondidas, tratando que nadie se diera cuenta de que se estaba haciendo, como se desprende de la calidad y contenido de las imágenes, y también de la circunstancia de que se ejecutara cuando la celebración estaba ya avanzada”.

Así, pues, se imponen el sentido común y la justicia, devolviéndonos nuestra fe en una institución que está, ante todo, al servicio del ciudadano y de sus derechos constitucionales. Felicitaciones, pues. Eso sí, la SGAE piensa recurrir. Estaremos atentos.

Fuente: abc.es (esperando que no sea una inocentada).

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