Sin tetas no hay paraíso

“No estoy de acuerdo con lo que dice, pero defenderé con mi vida su derecho a expresarlo” (Voltaire)

Quien no entienda la libertad, no entiende de matices. No entiende de dimensiones ni entiende de tolerancia. La serpiente del progreso se muerde la cola y devora con saña aquellos mismos principios que la alimentan. Nunca una obra de ficción, una obra de arte puede ser acusada de atentar contra nada, por mucho que nos incite al vómito, por mucho que nos haga virar la cara y jurar en arameo. Por mucho que nos duela. La creación en libertad es una de las grandes conquistas del ser humano. La creación no impuesta. El libre albedrío. Sobre todo hoy día cuando es tan fácil optar, escoger, elegir, seleccionar, aceptar, desechar.

El Ayuntamiento del municipio en el que vivo, el consistorio que se supone me representa, acaba de traspasar el umbral de la torpeza, de la intrasigencia y del sentido común. Ha pedido en peso, es decir todos los partidos (PSOE, PP y Compromiso por Gran Canaria) la retirada de la serie ‘Sin tetas no hay paraíso’ de Telecinco por ofrecer una imagen “denigrante” de la mujer. Serie que ni he visto ni pienso ver, que no me atrae en absoluto, pero que hoy defiendo como si fuese la mejor que hubiese visto en mi vida. Es el mismo ayuntamiento que, entre otras cosas, acaba de patrocinar el certamen de Miss Las Palmas o que auspicia año tras año la elección de la Reina del Carnaval de Las Palmas. Acontecimientos éstos de enorme valor en la promoción y defensa del feminismo y de la imagen de una mujer moderna, progresista y liberada.

En este sentido, el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria se equipara al cristianismo o islamismo radical, el fascismo incinerador de libros o la censura de la etapa franquista. ¡Quememos y prohibamos todo aquella expresión que no nos gusta o hace tambalear nuestros principios! Todos a por Salman Rushdie, Víctor Jara, Miguel Hernández y Galileo. Salvando las distancias. Pero es precisamente las distancias lo que hay que salvar.

Sólo lo cuento por si hay alguien que saque conclusiones. Manolo-Las Palmas de Gran Canaria-Ayuntamiento. No, no me siento representado. Ofendido, más bien. Indignado. Pero esto es lo que nos ha tocado en suerte.

¿Sin tetas no hay paraíso? Sin tetas, directamente no hay nada. Y sin un mínimo de neuronas, menos aún. Los expertos están hartos de repetirlo. Un poquito de por favor.

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