A charge to keep

No tenía ni idea, pero acabo de descubrir dos cosas: una, que éste es el cuadro favorito de George W. Bush; y dos, que tanto le gusta que tomó su nombre, ‘A charge to keep’ (‘Un deber que cumplir’) para dar título a su autobiografía oficial. La pintura es obra de Wilhelm Heinrich Dethlef Körner, y el presidente la interpeta de esta guisa:

“Pensé que tenía que compartir con ustedes un pedacito de la historia reciente de Texas que personifica nuestra misión. Cuando venga a mi oficina, por favor eche una ojeada a esa hermosa pintura de un jinete que cabalga resuelto sobre lo que parece ser un terreno escarpado y áspero. Nosotros somos él. Lo que agrega vida a esa pintura para mí es el mensaje de Charles Wesley de que servimos a Alguien más grande que nosotros mismos”.


Cómo llegó Bush a esa conclusión a partir de una escena del salvaje Oeste, no lo sé. En Harper’s Magazine se devanan los sesos intentando revelar la esencia de semejante pensamiento. Pero a mí se me ha ocurrido simplemente probar a dar nombre a esos conceptos tan enigmáticos. Así, donde dice ‘misión’ yo veo ‘imperialismo’. Donde ve ‘un terreno escarpado y áspero’, yo veo la paz y la democracia. Y ese ‘Alguien más grande que nosotros mismos’ no puede ser otro que el todopoderoso dios del capital. No sé si él estará de acuerdo conmigo… Pero, vamos, así a ojo…

Actualización (31 ene-10.28 h): En Radiocable analizan con mayor precisión la historia del cuadro, y lo cierto es que el simbolismo sale aún peor parado.

Share