Toc toc, ¿hay alguien ahí? Bueno, pues tras una semana fuera de circulación, vuelvo a la carga o eso espero. Antes que nada, debo pedir disculpas por ‘desaparecer’ sin dejar siquiera un aviso, pero lo cierto es que ni he estado en disposición de ello ni tampoco me apetecía contarles temas tan tristes. Lo que para ustedes ha sido una semana de ausencia, para mí han sido dos de pesadilla, desde que el lunes 25 de febrero comencé a sufrir unos terribles dolores de cólico en el costado izquierdo. Dolores a diario, con mayor o menor intensidad, pero en general insoportables y de varias horas de duración, que aguanté estoicamente durante la primera semana con la esperanza de que fuera algo pasajero sin mayor importancia. Hasta que el viernes pasado tuve que acudir a urgencias porque el dolor era cada vez mayor y ya no había forma de quitármelo de encima.

Desde entonces he estado prácticamente todo el tiempo en cama, tratándome de una infección, aunque tampoco se descarta alguna piedra en el riñón. Por lo pronto, la terapia parece haber ido bien, y a día de hoy sólo siento pinchazos esporádicos que tienden a remitir. A pesar de que el médico me recomendaba algunos días más de reposo, he solicitado el alta porque quiero estar el domingo ayudando a los compañeros del periódico en la cobertura de las elecciones.

Recién comienzo a retomar la actividad y, la verdad es que me siento algo desengrasado. Veo que la semana ha sido muy productiva y tengo algunas cosas en el tintero. A ver si logro recuperar el ritmo y volver a la normalidad, que en casos como éste se echa mucho en falta. No canto victoria, porque varias veces he dado por finiquitado el dolor, y ha vuelto con agresividad inusitada. Pero parece que esta vez sí.

Muchas gracias a todos los que se han preocupado, bien a través de los comentarios o por correo. Y también por mantener el blog en activo con sus visitas y comentarios. Un motivo más para seguir en la brecha digital y alimentando la ‘conversación’.

Gracias.

Share