Me lo habían comentado varios amigos músicos y, a pesar de resultarme muy atractivo, no le había puesto demasiada atención: a) porque ahora mismo tengo mi estudio casero más bien desmantelado, y b) porque herramientas de este tipo surgen con cierta frecuencia y, aunque prometen mucho, luego suelen quedarse en bastante menos. Les hablo de Melodyne, un programa multiplataforma de afinación y manipulación de timbres, dirigido a músicos y productores, que me ha dejado helado. Me lo recordó esta tarde MetaFilter y, vista la pasión, decidí descargarme una de las demos, a ver si al final era tanto como decían. Y casi que es más.

Melodyne extrae las notas de cualquier archivo de audio, ya formen parte de acordes o de líneas melódicas, y te permite trabajar con cada una de ellas por separado o en grupos para corregir la afinación y adaptarlas al tempo que te convenga. Esto puede parecer poco, pero en realidad es todo un hito que está cambiando de forma radical la forma de componer, arreglar y producir o remasterizar cualquier composición. Hasta la fecha existían programas que se ocupaban de esa función, algunos muy sencillos y otros muy complicados, pero ninguno te permitía trabajar de forma gráfica con cada una de las notas, y se basaban en su gran mayoría en una correción general y normalmente simulada de las frecuencias.

Tras probar la demo, puedo decir que entramos directamente en otra dimensión y que, si no fuera por el precio, ya tendría una copia incrustada en el disco duro de mi Mac. Se presenta en varios formatos, desde plugins para los programas más populares de composición digital a una plataforma autónoma e integral multipista. Todos con una excelente calidad, pero con distintas prestaciones, desde luego, pero salvo que seas dueño de un estudio profesional, el formato de plugin o el básico te pueden valer perfectamente.

No te pierdas los vídeos, porque nada de lo que veas ahí será ficción, por mucho que te impresione. Como no podía ser de otra forma, detrás del programa hay mucho cerebro alemán, comenzando por su propio creador, Peter Neubácker, como en casi todo lo referente a la producción de música digital. Además, si no dominas ningún instrumento, Celemony, la compañía propietaria, ofrece paquetes de samplers secuenciados para que los adaptes vía Meldyne a tus propias composiciones.

Es, simplemente, el WYSIWYG del audio: lo que ves es lo que obtienes. Eso sí, el hecho de que yo lo haya descubierto en toda su extensión ahora no quiere decir que el proyecto sea nuevo. Fue lanzado por primera vez en 2001 y desde entonces se ha ido imponiendo en los estudios y ha cosechado diversos premios.

Los precios van desde los 169 euros del modelo más asequible (Melody uno) a los 699 euros del impresionante Melody Studio. Si trabajas con PC, puedes encontrar alguna de las versiones en tu cliente de Torrent favorito. Sólo para probar, claro 😉

Share