“La Iglesia se sentiría culpable ante Dios si dejara de usar los medios de comunicación para la evangelización”

Esto predicaba Pablo VI a finales de los setenta, 15 años después del edicto ‘Inter mirifica‘ que él mismo promulgó en el marco del Concilio Vaticano II, y que supuso el fin del divorcio Iglesia-medios de comunicación para inaugurar una etapa marcada por la presencia y la utilización a escala industrial de los ‘mass media’ por parte del catolicismo.

En mi artículo de los lunes en ‘Canarias7’ analizo los retos de la Iglesia ante la transformación de esos mismos medios en la era digital y la comunicación 2.0. Un reto que exige un cambio radical de planteamientos y en el que la evangelización ha de convertirse también, necesariamente, en ‘conversación’, con todo lo que eso conlleva.

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