Esta grabadora usa la misma tecnología que el fonógrafo original de Thomas Alva Edison. Sólo se sustituye el tubo encerado de Edison por un vaso de plástico. Grabar y escuchar, como en los viejos tiempos. Y, como en los viejos también, con una calidad lamentable.

Esta réplica es obra del Gakken’s Sophisticated Science Kit for Adults de Japón. ¿El secreto? Pues el mismo desde 1877: la voz hace vibrar el aire al entrar en el cuerno, y éste, a su vez, provoca el un movimiento ondulado de la aguja que va grabando surcos en el vaso. ¿Sencillo, no? Pues la humanidad tardó unos cuantos miles de años en descubrirlo 😉

Puedes hacerte con una por unos 18 euros.

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