“En RTVE llevamos más de una década de retraso en Internet, y estamos comprometidos a responder a la demanda de los ciudadanos, que son nuestros ‘accionistas'”, confesó, y se comprometió a ofrecer los contenidos “gratis y accesibles cuando quieran los ciudadanos en Internet y otras plataformas multimedia”.

“Queremos sacar a la luz también el archivo, extraordinariamente valioso”, dijo, y recordó que dicho archivo reúne “un millón de horas de imágenes que se pretenden poner al alcance de todos”. Y añadió la apuesta de la televisión pública que debe ser “brindar la información a los ciudadanos”. “Queremos traer el mundo a España, pero también llevar a España al mundo, y no sólo colgando telediarios en la Red, sino yendo más allá con una redacción propia”, dijo.

Me parece no ya una decisión acertada, sino una aportación de extraordinario valor para el desarrollo y consolidación del copyleft en España. Si todo un monstruo empresarial y periodístico como RTVE cae en la cuenta de que el compromiso con el usuario requiere de la apertura de contenidos, sin que ello suponga menoscabo alguno de su relevancia, presencia o cuenta de resultados, es muy posible que comiencen a temblar los cimientos que sostienen el fundamentalismo del copyright.

Vale que se trata de un ente público, más obligado quizá que cualquier otro a devolverle a la sociedad que lo sostiene los tesoros culturales de que dispone. Pero no olvidemos que hasta no hace mucho la retirada de vídeos de YouTube por denuncias de TVE estaban a la orden del día. ¿Y acaso no se sostiene la SGAE en buena parte con el dinero de todos? ¿O no es extrapolable esta política inteligente y sensata a la industria? Estoy convencido de que sí. Y que sólo es cuestión de tiempo que los cambios comiencen a hacerse efectivo.

Vía: Pixel y Dixel

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