La ciencia avanza que es una barbaridad, y en el terreno de la medicina regenerativa parece que las cosas van a un ritmo excelente. Y, si no, vean el caso de Lee Spievak, un hombre que perdió parte de su dedo y ha recuperado prácticamente la totalidad. ¿El secreto? Un nuevo tratamiento a base de vejiga de cerdo y alguna cosilla más que desconocemos. Al parecer, al poner en contacto la sustancia con una parte deteriorada de nuestro organismo, las células encargadas de mantener y reparar nuestros tejidos se ven estimuladas para hacer su trabajo.

No se admiten chistes fáciles 😀

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