El duelo sobre blogs y empresas

Ya estamos en casita. Agotados, pero muy satisfechos en lo 2.0 y en lo personal. Asuntos propios me han impedido estar presente en la última jornada de i-Cities, y eso que tenía un especial interés por escuchar las aportaciones de Antonio Fumero, Ícaro Moyano y Lourdes Muñoz Santamaría, entre otras.

Los dos días que he vivido entre Santa Cruz de Tenerife (hotel) y Candelaria (jornadas) han sido tan intensos como divertidos, ya que, por fortuna, lo blogger no quita (aún) lo desenfadado. Eso lo dejaremos para cuando nos convirtamos todos en periodistas o comunicadores con carné 😉

Estos días he escrito más bien poco, porque he vivido y trabajado bastante y, aunque ambas cosas no son del todo incompatibles, en este caso me resultaban incluso inconvenientes. Así que una vez vivido lo vivido y trabajado lo trabajado, retomo el estrés habitual del bitacoreo compulsivo para escribir lo que no está escrito, que es casi lo mismo que decir pergeñar un resumen de mis vivencias y experiencias en esta encrucijada de conocimientos y propuestas que han dado vida a las I jornadas sobre e-Gobierno, blogs y participación ciudadana.

Lo que me ha interesado

1. El e-Gobierno en sí mismo, eje central del encuentro y todo un descubrimiento para un servidor, a veces tan ensimismado en las constantes vitales de la blogosfera que se pierde las revoluciones paralelas y no menos relevantes que se fraguan al calor de la Red. El e-Gobierno o Administración 2.0 bien podría ser definido como el gobierno de los ciudadanos o, para ser más precisos, gobierno ciudadano, transformando la estructura institucional en una nueva conversación en la que la persona deja de ser objeto para transformarse en sujeto protagonista de su propia relación con los estamentos administrativos y políticos que le afectan.

Sí, ya sé que abusar del término ‘ciudadano’ puede acabar por vaciarlo de contenido. Pero no veo por qué podemos hablar de periodismo ciudadano o comunicación ciudadana, y no de gobierno ciudadano, allí donde se produce un fenómeno similar: la transformación y reconversión de estructuras monolíticas en plataformas susceptibles de participación y control por parte de la ciudadanía.

Así, desde la experiencia palpable del Ayuntamiento de Gijón a las propuestas casi sci-fi de Roc Fages, pasando por las aportaciones un tanto más realistas de Xavier Llinares y Carlos Guadián, las deducciones estadísticas de Ismael Peña y el increíble potencial de las nuevas herramientas, todo ha sido para mí un descubrimiento enriquecedor que espero poder seguir de cerca a partir de estos momentos.

En este apartado debo incluir la apuesta del Ayuntamiento de Candelaria, no sólo por lo que representa la propuesta de i-Cities para la comunidad en la que vivo, sino también por la pasión con la que afronta su corporación el proceso de reconversión hacia un modelo de e-Gobierno, en el que el open source o la blogosfera (bienvenido, alcalde), son sólo algunos de sus síntomas más gratificantes.

2. Las distintas visiones del concepto ‘emprendedor’ aportadas por Lorena Fernández, Edu William e Ildefonso Mayorgas, desde la dimensión social planteada por la primera a la empresarial del último, con ejemplos los prácticos de Edu en el campo del sector turístico.

Lo que me ha apasionado

1. Sin lugar a dudas, la mesa sobre el ciberactivismo, y dentro de ella el ‘show‘ pedagógico de César Calderón y muy especialmente la experiencia argentina de Generación Libre. Sin despreciar en absoluto el testimonio de Alana Moceri como responsable de las actividades del Partido Demócrata estadounidense o los contundentes fundamentos teóricos de Antoni Gutierrez-Rubi.

2. El debate sobre periodismo en la Red. Qué les voy a decir. Tan manido y agotado como siempre, pero tan catalizador de interés y opinión, como siempre también. Y, eso sí, tan esencial para quien les escribe, que vive el proceso desde ambos bandos y que sigue apostando por la convergencia, pero también por la redefinición de conceptos en un ámbito en el que todo tiende a plantearse desde posturas antagónicas y, en ocasiones equivocadas, dentro de un debate artificial (periodismo ciudadano vs periodismo tradicional), pero posiblemente necesario para espolear esa revolución que apenas ha comenzado.

Fernando Jáuregui puso el acento en la necesidad de establecer criterios éticos en la ‘conversación’ y de readaptar la normativa legal a los tiempos que corren para liberar a los medios de comunicación de las amenazas que pueden impedir o recortar la participación ciudadana. Nacho Escolar transmitió su escepticismo sobre el fin de la comunicación analógica a manos de la comunicación digital, trasladando el debate al presente y a un futuro a corto o medio plazo, y desligándolo de ese futuro ideal que tanto se pregona, pero que tan difícil es de datar y definir.

Lo que me ha divertido

Dos han sido las mesas en las que me lo he pasado especialmente bien. La titulada ‘Hacia dónde van los blogs‘, cargada de indefinición y salidas a lo Monthy Pithon, como el tema merecía, aderezado todo ello con el punto de sensatez aportado por Jaime Estévez y Fernando Tricas. De Víctor R. Ruiz me quedo con la imagen del primer alojamiento de Blogalia (¡cielos!) y de José Luis Prieto, con su sentencia final: ‘Los blogs van a la trena’, por lo que de hipersurrealista conlleva.

La otra fue ‘Manual de uso del blog en la empresa’ (foto que ilustra el post), planteada ya de antemano como un duelo, mano a mano, entre los dos ponentes y que estuvo cargada de originalidad, buen humor, datos y argumentos. Allí donde Genís Roca ponía el punto de escepticismo (los blogs no son una necesidad para la empresa, salvo que les ayuden en su cuenta de resultados; si no se logra que aquellos que tienen verdadera capacidad de tomar decisiones entren en la ‘conversación’, lo demás es sólo anécdota), Alberto Ortiz de Zárate ponía la nota de realidad (ya se habla de ti en la Red, sino quieres participar, al menos deberías escuchar). Una mesa ‘redonda’, también en su resultado.

Lo que me perdí

Como señalé al inicio, las ponencias del domingo: ‘Los límites del 2.0’ y ‘El software libre en la Administración pública’. Una auténtica pena, pero uno es también sus circunstancias.

Los ‘otros’

Los ‘otros’ también estuvieron ahí, y aunque en un segundo plano formal, en todos los casos se revelaron como piezas fundamentales, bien por su capacidad para conducir el debate, bien por sus aportaciones y reflexiones. Incluso por ambas cosas. Son ellos, los moderadores: Carmen, José Antonio, Chiqui, Jacinto, Rosa, Julio, Pau, Óscar, César, Goyo, Nacho

Los agradecimientos

A todo absolutamente el equipo organizador de las jornadas, tanto el aportado por el Ayuntamiento de Candelaria, como el de Las Ideas. Atención exquisita, despliegue de medios, distribución de espacios… Todo un despliegue aderezado del cariño que sólo puede transmitir la fe en lo que se hace. Mención especial para César Calderón, Pablo Díaz y María Concepión Brito Nuñez.

También a Esther, por explicar mejor que yo lo que nos traemos entre manos en Canarias7.es.

A todos y cada uno de los asistentes también, auténticos destinatarios de las jornadas y verdaderos indicadores de su éxito. Muchas gracias.

Las sugerencias

No creo que me parte demasiado del sentir general de los que hemos seguido las jornadas si expreso mi opinión de que éstas fueron quizá en exceso densas, con una cantidad de mesas redondas al día que dificultaban no sólo el cumplimiento de los horarios establecidos, sino también el desarrollo de las debates y la misma asimilación de contenidos. Sin contar con la siempre necesaria desconexión y el detalle de dedicar al menos media jornada a mostrar a los visitantes los encantos de la isla que se visita, que doy fe de que son muchos y fascinantes. Desplazar a un nutrido grupo de talentos desde distintos puntos de la Península y hasta de Argentina bien merece algo de promoción turística 😉

Las recompensas

No creo que haya habido otros dos días en mi vida en los que hiciera más cantidad de amigos. Bueno, en parte confirmar amistades esbozadas en la escena virtual, en parte reencontrar otras de la vida real y en parte cosechar muchas nuevas. Blogosfera y Gofiosfera incluidas. Junto con todo lo expuesto anteriormente, ésta es una de las mayores satisfacciones que me deja también el i-Cities. La pena, no haberme despedido como me hubiese gustado. Pero, dado que puede que alguno se pase por este post, desde aquí un fuerte saludo y un fuerte abrazo a todos ellos.

Qué de risas 😀

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