Guitar Hero 4

Tengo un enano de 12, perdón 13 añitos que es todo un virtuoso de la guitarra. Bueno, vale, de ese sucedáneo de guitarra que es el Guitar Hero. Uno, que se ha batido en el campo de las seis cuerdas y los innumerables trastes, observa con algo de desconcierto y sana envidia la pericia de los diminutos dedos sobre los cinco botoncitos mágicos que van dibujando melodías y armonías impresionantes sobre el sonido pregrabado.

Los conciertos en el salón de casa son todo un acontecimiento, pues pareciera que, efectivamente, estamos asistiendo a una tocata de primera línea, mientras mis pobres guitarras de toda la vida me miran desde su rincón con cara de niña desconsolada.

Ahora se anuncia que Guitar Hero 4 vendrá dotado de micro, bajo y batería. La banda al completo. Y ya casi que nos andamos repartiendo los instrumentos entre la familia. A mi mujer le hace ilusión el bajo, a mí el micro, a Yuri la batería y a Alex (el enano), claro, la guitarra. Así que andamos en eso y en la reforma del salón para convertirlo en un escenario debidamente ambientado para el concierto de nuestras vidas.

Y yo ando buscando la manera de componer para el jueguito. Porque pienso que, vale, que no es lo mismo ni es igual, pero que de repente por ahí vamos encontrando nuevas vías de creación, interpretación y, en definitiva, de realización artística. Que ya sé que no, pero, vamos, que ya digo que de repente.

Share