La reciente condena de Julio Alonso en la demanda interpuesta por la SGAE actúa de principal referencia en, ‘e-Justicia‘, mi columna de este lunes en ‘Canarias7’, donde reclamo una actualización urgente de la legislación y la Administración judicial para dar respuesta a las necesidades y exigencias de los nuevos tiempos. El contenido del fallo, haciendo responsable al blogger de lo que digan los comentaristas (obviando el artículo 16 de la LSSICE) y el palpable desconocimiento de la juez del objeto sobre el cual debía dictar sentencia (los blogs) deja en evidencia la inseguridad jurídica en la que nos hayamos inmersos quienes mantenemos algún tipo de plataforma en la Red.

Valga este artículo también para revalidar mi solidaridad con Julio, después de una semana en la que apenas he publicado por motivos fundamentalmente de salud.

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